El Ministerio de Defensa se ha visto obligado a movilizar una fragata y varios patrulleros ante la presión marroquí en la frontera de Ceuta días después de la invasión de más de 70.000 inmigrantes ilegales en la ciudad autónoma.
El Departamento de Margarita Robles ha dado orden de traslado a Ceuta a militares españoles que estaban en Rota. El objetivo es contener el despliegue marroquí, que se encuentra cerca del límite con las aguas jurisdiccionales españolas.
Mientras, desde el Ejecutivo continúan asegurando que con los datos que se tenían del Centro Nacional de Inteligencia (CNI) sobre Ceuta la entrada masiva de inmigrantes el pasado 31 de julio fue una situación «totalmente imprevisible» y sostienen en público que es de suma importancia «mantener una cooperación reforzada con Marruecos». Así se ha manifestado este miércoles el vicepresidente primero del Ejecutivo y ministro de Economía, Carlos Cuerpo.
Asimismo, la juez de la Audiencia Nacional María Tardón ha preguntado a la Guardia Civil si recibió «alguna información en los días previos que hubiese podido alertar» de la invasión. En una providencia, la magistrada ha solicitado a la Jefatura de Información de Instituto Armado que informe del dispositivo desarrollado por los distintos efectivos de Guardia Civil desplegados en el territorio».
Esta semana, la juez ya pidió un informe a la Comisaría General de Extranjería y Fronteras (UCRIF) de la Policía Nacional para saber si la entrada masiva de inmigrantes ilegales fue «una acción concertada» e impulsada por «un grupo criminal».