
La magistrada del Juzgado de lo Penal número 1 de la Sección de lo Penal del Tribunal de Instancia de Ceuta ha acordado sustituir por la expulsión de España durante cinco años las penas de cárcel impuestas a doce inmigrantes marroquíes. Los condenados, que permanecían en prisión provisional, han admitido los hechos y aceptado las penas en cinco procedimientos por robos violentos y atentados contra policías, guardias civiles y militares. Según las resoluciones, todos habían accedido irregularmente a la ciudad durante la entrada masiva de los días 30 y 31 de julio por el Tarajal.
Una de las sentencias afecta a cuatro hombres que lanzaron piedras de gran tamaño contra efectivos de las Fuerzas Armadas desplegados junto a la playa del Chorrillo. El ataque se produjo sobre las 04:39 del 29 de agosto, mientras los militares realizaban tareas de vigilancia y prevención. Tras advertir los lanzamientos desde una posición elevada, los efectivos se dirigieron hacia los agresores, que escaparon, pero fueron perseguidos hasta su interceptación con ayuda de la Guardia Civil. Un militar sufrió un corte de unos cinco centímetros en el antebrazo derecho que necesitó sutura y tardó diez días en curar, cuatro de ellos impeditivos. Cada acusado recibió una condena de un año y nueve meses de prisión, sustituida por la expulsión.
Los dos procedimientos por intento de robo con violencia se saldaron con penas de dos años de cárcel para cada uno de los seis implicados. Uno de los ataques ocurrió el 27 de agosto, sobre las 15:24, cerca del Parque Juan Carlos I. Tres hombres rodearon a una mujer que bajaba por las escaleras del Centro Deportivo Ateneo y uno de ellos trató de arrancarle una cadena de oro. La víctima consiguió retenerla con ambas manos y frustró la sustracción. Los asaltantes huyeron, aunque posteriormente fueron detenidos por la Policía Nacional.
El otro intento de robo tuvo lugar al día siguiente, hacia las 13:15, en la avenida Juan de Borbón, próxima a la Estación Marítima. Otros tres acusados abordaron a un hombre que estaba sobre su motocicleta y llevaba un bolso al hombro. Uno tiró de él mientras sus acompañantes participaban en la acción, haciendo caer a la víctima, que se golpeó contra el vehículo. Los tres escaparon, pero la Guardia Civil los persiguió y arrestó poco después. El afectado sufrió una contusión en la parte inferior de la tibia derecha que requirió atención médica y dos días de curación, sin secuelas.
Las otras dos condenas corresponden a atentados cometidos el 11 de agosto. En la playa del Trampolín, sobre las 21:00, agentes de la Policía Nacional requirieron a un hombre que depusiera su actitud agresiva y soltara el cuchillo que sostenía. Aunque dejó el arma, después arremetió contra los policías y opuso resistencia a su reducción. Horas más tarde, hacia las 23:55, otro individuo se abalanzó contra guardias civiles que le habían pedido que se calmara en la avenida Cañonero Dato. Ninguno de los dos episodios dejó agentes lesionados y, según las sentencias, las intervenciones se realizaron con la fuerza mínima indispensable.
Cada uno de estos dos últimos condenados aceptó un año y nueve meses de cárcel, igualmente sustituido por cinco años de expulsión. Las cinco causas concluyeron con el reconocimiento de los hechos por parte de los acusados y su conformidad con las penas acordadas.