
Un total de 16 municipios y barrios han sido desalojados y alrededor de 15.000 personas evacuadas a causa del incendio declarado este sábado en la localidad castellonense de la Vall d’Uixó, según informa el Consorcio Provincial de Bomberos.
Los municipios desalojados a causa de este fuego, que ha penetrado en el parque natural de la Serra d’Espadà, son los siguientes: Aín, Alcúdia de Veo, Artesa, Alfondeguilla, Tales, Eslida, Vilavella, Artana, Sueras, Villamalur, Torralba, Ayódar, Fuentes de Ayódar, Chóvar y urbanizaciones de Betxí, y algunas zonas de la Vall d’Uixó. Además, están confinados los municipios de Betxí y La Vall d’Uixó.
En estos momentos, el fuego está «fuera de capacidad de extinción», señalan los Bomberos de la Diputación de Castellón, que insisten en la importancia de que nadie trate de acceder a la zona del incendio. En esta línea, inciden en hacer un llamamiento a la ciudadanía para que sigan las indicaciones de servicios de seguridad y emergencias.
Han participado en las labores de extinción más de 300 efectivos y 14 medios aéreos, que se espera reforzar a partir de mañana. El perímetro que alcanza es de unos 21 kilómetros y aún es pronto para determinar las hectáreas quemadas.
En concreto, los trabajos cuentan con más de 300 efectivos sobre el terreno entre Bomberos Forestales de la Generalitat, del Consorcio Provincial de Castellón, del Ayuntamiento de Castellón, la Unidad Militar de Emergencias y la Policía de la Generalitat, junto a 14 medios aéreos.
El Ayuntamiento de Manises (Valencia) ha expresado sus condolencias por la muerte de un hombre en el incendio declarado este sábado en el término municipal y, «en señal de respeto y luto», ha decretado dos días de luto oficial.
El consistorio expresa «sus más sinceras condolencias a la familia y personas próximas de la víctima» y agradece «la rápida actuación y el esfuerzo de todos los servicios de emergencia, así como la colaboración y responsabilidad mostradas por la ciudadanía durante la intervención».
Estas fuentes explican que la propagación del fuego fue «muy rápida a causa de las condiciones meteorológicas adversas». En el momento del incendio, el viento soplaba «con intensidad, con una velocidad media de entre 20 y 25 km/h y rachas que llegaron a los 35 km/h, circunstancias que dificultaron las labores de extinción», remarcan.