La Guardia Civil y los Mossos d’Esquadra han desarticulado dos grupos criminales especializados en robos con fuerza en viviendas, con ocho detenidos —seis hombres y dos mujeres— cuya nacionalidad no ha sido desvelada, a los que se les atribuyen delitos de robo con fuerza, pertenencia a grupo criminal y falsedad documental por su relación con varios asaltos en la Comunidad de Madrid y Cataluña.
La mitad de los arrestos se practicaron en Madrid, donde los agentes registraron el piso en el que los sospechosos residían temporalmente y recuperaron todos los efectos sustraídos en sus últimos robos, apunta la Guardia Civil en un comunicado conjunto con Mossos d’Esquadra.
La investigación conjunta arrancó el pasado agosto tras detectarse un aumento de robos en viviendas unifamiliares de zonas concretas de ambas comunidades, con un patrón de actuación similar. Las pesquisas permitieron identificar a los presuntos autores, localizar el vehículo que utilizaban y ubicar el domicilio madrileño en el que se alojaban de forma temporal.
A partir de esta primera actuación, los investigadores obtuvieron información sobre un segundo grupo de cuatro personas al que también se atribuyen robos con fuerza en viviendas de Cataluña. Los grupos estaban asentados en territorio catalán y se desplazaban por territorio nacional, pero tmbién al extranjero, para robar.
Según la investigación, los sospechosos organizaban campañas de tres o cuatro días en urbanizaciones de viviendas unifamiliares, donde aprovechaban las ausencias de los residentes durante las mañanas y las tardes. Llegaban a cometer hasta cuatro robos en una misma jornada, tras saltar las vallas perimetrales y forzar ventanas para acceder al interior de las casas.
Entre los objetos que presuntamente sustraían figuran joyas, relojes, bolsos y dinero en efectivo. Los investigadores también detectaron un reparto de funciones entre los integrantes de los grupos: mientras los hombres entraban en las viviendas y se llevaban los efectos, las mujeres esperaban en el vehículo para vigilar el entorno y facilitar la huida. Además, utilizaban guantes, gorras y, presuntamente, documentación falsa para dificultar su identificación.
La operación ha sido desarrollada por el Grupo de Delincuencia Organizada de la Unidad Orgánica de Policía Judicial de la Comandancia de la Guardia Civil de Madrid y la División de Investigación Criminal de los Mossos d’Esquadra, aunque sigue en marcha y no se descartan más detenciones.