
Los Mossos d’Esquadra han detenido en Barcelona a un inmigrante de 29 años, con múltiples antecedentes policiales, acusado de cometer dos robos con fuerza en viviendas de personas mayores que vivían solas en el distrito de Sant Andreu y a las que presuntamente intimidó para apoderarse de dinero y joyas utilizando una aplicación de traducción en su teléfono móvil para comunicarse con ellas.
Según publica ElCaso.com el detenido, de origen extranjero y cuya nacionalidad no ha sido revelada, actuaba durante la madrugada y seleccionaba como objetivo a ancianas vulnerables, una de ellas con problemas de movilidad, aprovechando la escasa capacidad de defensa de las víctimas.
La investigación permitió relacionar al sospechoso con dos asaltos cometidos los días 10 y 19 de mayo. Tras ser identificado, fue detenido el pasado 7 de junio acusado de dos delitos de robo con fuerza y daños, y quedó a disposición judicial al día siguiente.
El primero de los hechos tuvo lugar durante la madrugada del 10 de mayo. Según las pesquisas, el individuo escaló por la fachada de un edificio de Sant Andreu y, utilizando diversas herramientas, logró forzar el acceso a la vivienda de una mujer de 84 años.
Una vez dentro, se aproximó a la víctima y la intimidó para exigirle dinero y objetos de valor. Ante las dificultades para comunicarse por no hablar el mismo idioma, el sospechoso recurrió a una aplicación de traducción de su teléfono móvil para transmitir sus exigencias.
La mujer acabó entregando el efectivo y las joyas que tenía en casa, tras lo que el asaltante huyó con un botín de unos 1.900 euros en efectivo y diversas piezas de valor. Para intentar evitar ser identificado, utilizó un trapo de la cocina con el que manipuló distintos elementos de la vivienda, aunque este método no impidió que la víctima pudiera recordar claramente su rostro.
Pocos días después, el 19 de mayo, el detenido presuntamente repitió el mismo patrón delictivo. En esta ocasión arrancó la reja de una ventana para acceder a la vivienda de una mujer de 72 años, también en el distrito de Sant Andreu.
Ya en el interior, volvió a utilizar el traductor del teléfono para hacerse entender y reclamar dinero y joyas. Según la investigación, consiguió apoderarse de 280 euros, diversas joyas y una mochila de la propietaria que empleó para transportar el botín.
Las pesquisas de los Mossos resultaron determinantes gracias a las imágenes captadas por una cámara de seguridad, en las que aparecía el sospechoso. Posteriormente, ambas víctimas reconocieron sin dudas al individuo como el autor de los asaltos.
Los investigadores comprobaron además que el arrestado acumulaba numerosos antecedentes policiales recientes por robos con fuerza cometidos durante este año en Badalona y en los distritos barceloneses de Sant Martí y Sants.