
Las autoridades aduaneras han frustrado un nuevo intento de sacar mercancía de contrabando por el paso fronterizo que separa Ceuta de Marruecos. La intervención se produjo en la noche del pasado viernes, cuando los agentes localizaron 398 teléfonos móviles usados ocultos en el interior de un vehículo que pretendía cruzar hacia territorio marroquí.
El hallazgo, avanzado por Libertad Digital, tuvo lugar durante uno de los controles habituales en la frontera de Bab Sebta, una zona especialmente vigilada por las fuerzas de seguridad debido al constante movimiento de personas, vehículos y mercancías entre ambos lados. En esta ocasión, las sospechas se centraron en un Mercedes con matrícula de las Islas Baleares, cuyo comportamiento y características llevaron a los agentes a realizar una inspección más detallada.
La revisión del coche permitió descubrir un sofisticado sistema de ocultación en los propios asientos. En varios compartimentos preparados para evitar su localización, los funcionarios encontraron casi cuatro centenares de terminales de diferentes marcas y modelos. Tras comprobar la existencia de la mercancía escondida, los agentes procedieron a su incautación inmediata.
El conductor del vehículo, un hombre marroquí de 44 años residente en España, fue detenido en el marco del operativo y puesto a disposición de las autoridades competentes. La investigación continúa abierta para determinar si actuaba por cuenta propia o si formaba parte de una estructura organizada dedicada al tráfico ilícito de productos tecnológicos.
Los investigadores tratan ahora de esclarecer el origen de los teléfonos, su destino final y la posible existencia de más implicados. También se analiza si este intento de contrabando guarda relación con otras operaciones similares detectadas recientemente en el entorno fronterizo.
La frontera de Bab Sebta se ha consolidado como uno de los puntos más sensibles para las redes dedicadas al comercio ilegal. En las últimas semanas, los controles han permitido interceptar distintos tipos de mercancía, desde dispositivos electrónicos hasta tabaco, drogas u oro, lo que refleja la presión constante de los grupos que intentan aprovechar este paso estratégico para introducir o extraer productos de forma clandestina.
El nuevo decomiso confirma la intensificación de la vigilancia en una frontera marcada por la actividad de redes de contrabando que buscan métodos cada vez más elaborados para burlar los controles. En este caso, la mercancía quedó intervenida antes de llegar a Marruecos y el procedimiento seguirá su curso para depurar posibles responsabilidades.