
Una mujer de origen árabe que se arrepintió de someterse a una operación de aumento de glúteos habría contratado al sicario que asesinó al cirujano plástico Alexander Aslani en su clínica de Marbella (Málaga). Según publica okdiario, la clienta reclamó al médico el dinero de la intervención, pero este se negó a devolvérselo. Las protestas derivaron en amenazas durante las semanas previas al crimen.
La investigación de la Policía Nacional apunta a que la mujer, descontenta con el resultado de su decisión de operarse, habría recurrido a terceras personas para localizar a un sicario de origen magrebí y nacionalidad sueca, de 18 años, que presuntamente ejecutó el encargo. El joven fue detenido el jueves por la tarde, menos de 24 horas después del asesinato.
De acuerdo con la reconstrucción policial recogida por el citado medio, la clienta había pagado únicamente la mitad del coste de la intervención estética. Antes de pasar por el quirófano ya tenía dudas sobre la operación y, después de someterse a ella, se arrepintió y exigió que le devolvieran el dinero. La negativa de Aslani habría desencadenado una escalada de enfrentamientos entre ambos.
El asesinato se produjo el miércoles, poco antes de las 18.00 horas, en la clínica Cirumed, situada en la urbanización Panorama de Marbella. Según la información publicada, el presunto autor llegó al establecimiento vestido de negro y con el rostro cubierto por una prenda del mismo color.
El atacante entró en el centro médico pese a que en ese momento había varios clientes en las instalaciones. A continuación, se dirigió al despacho del cirujano y abrió fuego contra él. Aslani recibió varios disparos en la cabeza y el cuello, incluido un último tiro en esta última zona con el que, según la reconstrucción de los hechos, el agresor habría rematado a la víctima.
La investigación sostiene que el joven contó con la colaboración de otras personas, que le habrían facilitado un arma de fuego una vez que se encontraba en Málaga. La Policía trata de esclarecer la participación de los posibles cómplices y el papel que habría desempeñado cada uno en la preparación del crimen.
La presencia de testigos y la difusión de mensajes en redes sociales aportaron información sobre los movimientos de los presuntos implicados. Algunas publicaciones mencionaban a dos individuos que se desplazaban en motocicleta y a otro hombre que supuestamente circulaba en un Audi negro.
Los especialistas de la Brigada de Policía Judicial de Málaga localizaron al presunto autor material y lo detuvieron el jueves por la tarde, en una operación desarrollada en menos de un día desde el ataque.
Al detenido se le atribuye la ejecución de los disparos. La investigación deberá determinar también si existió una contratación directa por parte de la clienta y qué pruebas respaldan la hipótesis del asesinato por encargo.