
Un nuevo episodio de delincuencia relacionado con menores extranjeros no acompañados (menas) sacude Madrid. Según fuentes policiales consultadas por LA GACETA, dos menas acogidos en el centro de Hortaleza, fueron detenidos el pasado domingo por su implicación en un robo con fuerza en un establecimiento hostelero.
Los hechos se remontan a las 3:00 horas de la madrugada del pasado sábado, cuando los autores forzaron la entrada de un bar ubicado en la calle Arturo Soria, 187, en el distrito de Ciudad Lineal. Utilizando una piedra como herramienta improvisada, rompieron el cristal de la puerta principal y accedieron al interior del local. Una vez dentro rebuscaron en la caja registradora, robando aproximadamente 600 euros en efectivo. También se llevaron una tableta electrónica de la marca Apple y varias botellas de alcohol, cuyo valor exacto aún no ha sido cuantificado por el propietario. Las cámaras de videovigilancia del establecimiento captaron con nitidez las imágenes de los dos varones, facilitando su posterior identificación por parte de la Policía Nacional.
La detención se produjo apenas unas horas después, alrededor de las 11.30 horas del domingo, en las dependencias del propio centro de acogida en de Hortaleza. Los agentes, alertados por el personal del centro, retuvieron a los sospechosos tras corroborar que coincidían físicamente con las grabaciones. Fuentes policiales destacan la «sencillez» de la identificación, ya que los rostros de los autores quedaron perfectamente registrados. Además, uno de ellos portaba el mismo abrigo blanco utilizado en el robo, lo que selló la evidencia.
Ninguno de los detenidos aparenta ser menor de edad, a pesar de estar registrados como tales en el sistema de menas. Esta discrepancia genera interrogantes sobre la veracidad de las edades declaradas al llegar a España, un problema recurrente en el manejo de la inmigración ilegal de menores no acompañados. Los menas confesaron los hechos ante los cuidadores del centro, admitiendo incluso haber dañado la tableta sustraída al no poder desbloquearla por la contraseña de seguridad, para luego desecharla.
Según fuentes policiales, ambos detenidos son multirreincidentes habituales. Entre los dos acumulan más de una veintena de antecedentes por delitos similares, incluyendo robos con fuerza e intimidación en propiedades y comercios de la zona. Esta reincidencia crónica subraya las limitaciones del modelo actual de acogida, donde las medidas cautelares suelen limitarse a libertades condicionales que no disuaden de nuevos actos delictivos.
El atestado policial, iniciado en la Comisaría de Ciudad Lineal y tramitado por el Grupo de Menores (GRUME) de la Brigada Provincial de Policía Judicial clasifica los hechos como un delito de robo con fuerza. Los detenidos fueron trasladados a dependencias policiales, donde se les informó de sus derechos y el motivo de la detención, tanto de forma verbal como escrita. La Fiscalía de Menores les dejó en libertad. Según la Policía Nacional, uno de ellos cometió un nuevo robo ese mismo día, lo que obligó a una segunda intervención.