
La Policía Municipal de Madrid ha detenido a un hombre y una mujer de nacionalidad peruana en Vallecas tras protagonizar una peligrosa huida a gran velocidad por varias vías de la capital en un coche robado, en el que además viajaba una niña de apenas dos años.
Los hechos se produjeron la noche del pasado 9 de marzo en el parking del centro comercial Islazul, en Carabanchel, donde los agentes mantenían un dispositivo de vigilancia ante varios robos mediante el método de la «siembra», utilizado para distraer a conductores y sustraer objetos del interior de los vehículos.
Durante el operativo, los policías detectaron un turismo sospechoso cuya matrícula figuraba como sustraída. Al darle el alto, los ocupantes emprendieron la huida, iniciándose una persecución a gran velocidad por Vía Lusitana hasta la M-40 en dirección a la A-3.
Durante la fuga, el vehículo circuló de forma temeraria, zigzagueando entre coches, invadiendo el arcén y realizando adelantamientos peligrosos. En varias ocasiones, los detenidos embistieron a patrullas policiales que trataban de interceptarlos.
La situación se agravó cuando, ya en la salida hacia Embajadores, los fugitivos comenzaron a saltarse semáforos en rojo y a circular en sentido contrario, poniendo en riesgo a otros conductores.
Finalmente, el coche terminó subiéndose a la acera en una glorieta, donde reventó una rueda. Lejos de detenerse, los ocupantes abandonaron el vehículo con la menor en brazos y huyeron a pie hacia el Parque Forestal de Entrevías, en Puente de Vallecas.
Tras una persecución a la carrera, intentaron ocultarse en el suelo, pero fueron localizados por los agentes. En ese momento, el hombre, padre de la niña, lanzó a la menor hacia los policías, que lograron recogerla en el aire sin que sufriera daños.
El detenido, con antecedentes por hurtos y sin permiso de conducir en vigor, opuso resistencia y llegó a agredir a los agentes antes de ser reducido. Está acusado de conducción temeraria, apropiación indebida, lesiones y conducción sin licencia. Por su parte, la mujer está imputada por apropiación indebida y lesiones. La madre biológica de la niña acudió posteriormente al lugar y se hizo cargo de la menor.
El suceso vuelve a poner el foco sobre episodios de delincuencia violenta en la capital, con conductas que ponen en riesgo no sólo a los agentes, sino también a terceros y a menores de edad.