
En las últimas horas, según el rastreador de vuelo Flightradar24, se ha detectado un incremento notable de aparatos de la Real Fuerza Aérea Marroquí con destino al aeropuerto de Sania Ramel, en Tetuán, la instalación más cercana a la ciudad española de Ceuta. Al menos cinco C-130 Hercules han despegado desde bases próximas a Rabat y otras localizaciones del interior del país desde primeras horas de la mañana, según los datos en tiempo real del portal de seguimiento aéreo.
Este movimiento se produce en pleno auge de lo que analistas y autoridades locales describen como un claro efecto llamada. La llegada masiva de decenas de miles de inmigrantes ilegales a Ceuta desde territorio marroquí en las últimas 24 horas ha saturado los dispositivos de acogida y ha obligado al despliegue del Ejército español, mientras las autoridades ceutíes cifran en torno a 50.000 o incluso 60.000 los cruces ilegales registrados.
Los vuelos militares observados apuntan a un refuerzo logístico en la zona norte de Marruecos. Las trayectorias registradas por Flightradar24 muestran aparatos de transporte táctico que aterrizan en Tetuán tras recorridos cortos, lo que sugiere un traslado acelerado de personal o material hacia la frontera con la plaza española. Fuentes del seguimiento aéreo confirman que varios de estos aviones operan con códigos de la fuerza aérea marroquí y mantienen altitudes y velocidades compatibles con misiones de apoyo.
El efecto llamada se ha intensificado con la difusión en redes sociales de imágenes y mensajes que invitan a cruzar la frontera, en un contexto de tensión diplomática creciente. Mientras el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, se ha desplazado a Ceuta para supervisar la respuesta y reiterar la cooperación con Rabat, el presidente de la ciudad autónoma ha calificado la situación de «insostenible» y ha reclamado medidas de emergencia nacional.
Expertos en seguridad fronteriza advierten de que la concentración de medios militares en Tetuán podría interpretarse de distintas maneras: como un intento de control de los flujos desde el lado marroquí o, por el contrario, como un factor que alimenta la percepción de desorden y atrae a más personas hacia la zona. En cualquier caso, el aumento de estos vuelos coincide temporalmente con el pico de entradas y con el cierre temporal de pasos en Melilla para evitar un desbordamiento similar.
A mediodía de este viernes, los rastreadores continúan registrando actividad inusual en el espacio aéreo marroquí próximo a Ceuta. Mientras las autoridades españolas refuerzan el perímetro fronterizo y atienden a los heridos y fallecidos —ya más de una veintena de víctimas por intentos de cruce a nado—, la presencia de aviones de transporte militar en Tetuán se ha convertido en el último indicador de la gravedad de una crisis migratoria sin precedentes desde 2021.