El Ayuntamiento de Ibiza, gobernado por el Partido Popular (PP), ha desistido del procedimiento para adjudicar el contrato de nuevas placas con los nombres de las calles en formato bilingüe después de que la asociación Fem-ho en Català presentara un recurso contra el pliego. La decisión implica rehacer la licitación y limitar la rotulación exclusivamente al catalán.
El consistorio, detalla El Debate, había previsto que los términos genéricos como calle, avenida o plaza figuraran en las dos lenguas oficiales de Baleares. La mesa de contratación se encontraba en la fase final cuando la entidad, radicada en Menorca y presidida por Moritz Werner, impugnó el expediente por incluir también el castellano.
Tras analizar el recurso, los técnicos y letrados municipales han estimado la impugnación y han considerado inválido el apartado del pliego que exigía que las señales verticales incorporaran ambas lenguas oficiales. La resolución municipal declara el desistimiento del procedimiento y la no adjudicación del contrato al apreciar ilegalidad en esa cláusula.
Desde el Ayuntamiento sostienen que no se trata de una decisión política, sino de una valoración técnica. El resultado, no obstante, supone la retirada del modelo bilingüe impulsado inicialmente por el propio equipo de gobierno.
La asociación argumenta que la inclusión del castellano resulta «inadmisible e injustificada» y que la normativa vigente obliga a que la rotulación pública se haga en catalán. El artículo 15 de la Ley de Normalización Lingüística establece que la señalización se realizará en lengua catalana, acompañada, si fuera necesario, de signos gráficos para facilitar la comprensión. Ese mismo artículo añade que la rotulación en catalán y castellano se utilizará cuando así lo aconsejen las circunstancias sociolingüísticas, extremo que no ha sido desarrollado en la resolución adoptada.
Fem-ho en Català ha celebrado la decisión y ha asegurado que los técnicos municipales han aceptado su posicionamiento. No es la primera vez que la entidad logra modificar actuaciones administrativas en Baleares. Con anterioridad consiguió que el Ayuntamiento de Alaior, también gobernado por el PP, revisara un expediente por la utilización de un nombre en castellano.
La rectificación ha generado críticas de VOX, que acusa al alcalde Rafael Triguero de declarar ilegal la rotulación en castellano y de utilizar el Reglamento de Normalización Lingüística como argumento para excluirlo de las placas municipales. La formación ha anunciado que impulsará la revisión de ese reglamento.