
José Félix Tezanos entra en campaña con un CIS que vuelve a abrir el debate sobre el uso de los recursos públicos y la neutralidad de las encuestas oficiales. El barómetro de octubre, publicado a pocas semanas de las elecciones generales del 29 de noviembre, sitúa nuevamente al PSOE como primera fuerza política y dedica sus siete primeras preguntas numeradas, incluida una subpregunta, al desahucio de Maricarmen Abascal y a las propuestas de vivienda impulsadas por el Gobierno de Pedro Sánchez.
El estudio, identificado con el número 3582 y elaborado a partir de 5.025 entrevistas, concede un protagonismo extraordinario a las iniciativas legislativas del Ejecutivo. El cuestionario comienza preguntando a los españoles si conocen el caso Maricarmen, continúa examinando su opinión sobre la protección de las personas vulnerables y dedica varios apartados a medir el respaldo a las medidas de vivienda aprobadas por el Consejo de Ministros. Todo ello antes de abordar el cambio climático, la guerra de Ucrania, el conflicto de Oriente Próximo o la situación económica.
Uno de los aspectos más controvertidos es la formulación de determinadas preguntas. En relación con el desahucio de Maricarmen, el CIS plantea si debe tener mayor importancia «el cumplimiento de la ley y los contratos» o «la protección de personas vulnerables». El 57,1% elige la segunda opción, frente al 32,7% que prioriza la primera. Aunque también se permite registrar espontáneamente que ambos aspectos tienen la misma importancia, esta alternativa no se presenta inicialmente a los entrevistados.
La encuesta profundiza igualmente en las medidas de vivienda que han ocupado el debate político de las últimas semanas. El 64,9% de los participantes se muestra favorable a prohibir los desahucios de hogares vulnerables hasta 2030, mientras que el 67,1% respalda restringir temporalmente la adquisición de viviendas por determinados grandes inversores. Asimismo, el 87,9% apoya una línea de crédito de 50.000 euros sin intereses para facilitar la compra de la primera vivienda. Son propuestas que permiten al CIS medir el respaldo ciudadano a iniciativas concretas del Gobierno en plena precampaña electoral.
Sin embargo, el propio estudio recoge resultados menos favorables para otras medidas. El 52,1% rechaza que los contratos de alquiler se prorroguen automáticamente y tengan carácter indefinido, frente a un 43% que respalda esa posibilidad. También resulta significativo que el 81,4% apoye reducir impuestos a los propietarios que congelen o rebajen las rentas, una medida basada en incentivos fiscales y no en nuevas restricciones.
A partir de la octava pregunta, el cuestionario introduce el cambio climático y los conflictos internacionales, antes de examinar la percepción económica de los entrevistados. Posteriormente aparecen preguntas abiertas sobre los principales problemas de España y los asuntos que afectan personalmente a los ciudadanos, además de los apartados habituales sobre intención de voto, líderes políticos y valoración de los ministros. Por tanto, el barómetro no excluye todos los demás asuntos, pero sí concentra su bloque inicial en un reducido número de cuestiones de especial relevancia para la agenda política del Ejecutivo.
Los resultados electorales conocidos este miércoles también favorecen a los socialistas. Según la información difundida sobre el sondeo, el PSOE aumenta 3,5 puntos su estimación de voto respecto a septiembre y amplía su ventaja sobre el Partido Popular a más de cinco puntos. VOX, por su parte, alcanza el 16,6%, mientras que Sumar retrocede hasta el 5,7%.
La publicación del estudio se produce en un momento especialmente sensible, después de la convocatoria anticipada de elecciones y en medio de la controversia sobre las políticas de vivienda. La selección de temas, la redacción de las preguntas y la distancia entre las estimaciones del CIS y las de otros institutos demoscópicos vuelven a plantear interrogantes sobre la independencia y los criterios metodológicos de una institución pública que debe ofrecer información rigurosa al conjunto de los españoles, con independencia de quién gobierne.