
El diario británico The Telegraph ha publicado este domingo un extenso análisis sobre Pedro Sánchez y el creciente aislamiento internacional del presidente del Gobierno, al que presenta como un dirigente que ha pasado de ocupar una posición central en la socialdemocracia europea a enfrentarse simultáneamente con buena parte de sus socios por la inmigración, la defensa, Israel, Irán y su acercamiento a China.
El periódico resume su diagnóstico desde el propio titular: «El líder socialista español empuja a Europa al abismo». Según el análisis, la reciente crisis migratoria de Ceuta ha agravado una situación que ya venía deteriorándose por las diferencias de Sánchez con sus aliados europeos y atlánticos. The Telegraph sostiene que el socialista se encuentra «cada vez más aislado en el escenario mundial» y llega a señalar que España corre el riesgo de convertirse bajo su liderazgo en un «paria de izquierdas» dentro de Occidente.
El diario británico coloca en el centro de su análisis la entrada masiva de aproximadamente 72.000 inmigrantes en Ceuta, que provocó una reacción crítica de 22 de los 27 Estados miembros de la Unión Europea.
Los gobiernos europeos señalaron entonces las políticas migratorias españolas y, particularmente, la regularización extraordinaria impulsada por Sánchez como uno de los posibles factores de atracción de inmigración ilegal hacia el continente. «La respuesta de Sánchez a la que quizá sea la mayor crisis migratoria que ha golpeado Europa en años dice mucho sobre su incapacidad para leer el ambiente», escribe el periódico.
The Telegraph subraya además que, mientras España afrontaba las consecuencias de la entrada masiva, Sánchez abandonó Madrid para iniciar sus vacaciones e incluso difundió públicamente una lista de canciones para escuchar durante el verano.
El gesto causó sorpresa, señala el diario, en un momento en el que Ceuta afrontaba una emergencia sin precedentes y comenzaba a extenderse el choque diplomático entre España y otros socios europeos.
El periódico recuerda que numerosos gobiernos europeos enviaron una carta a la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, reclamando medidas para combatir los «factores de atracción» de la inmigración ilegal. Entre ellos mencionaban expresamente las regularizaciones masivas de personas en situación irregular.
La Italia de Giorgia Meloni fue todavía más lejos y suspendió temporalmente la libre circulación fronteriza con España como respuesta a la crisis. Sánchez reaccionó acusando a sus socios europeos de actuar movidos por «prejuicios, noticias falsas, ignorancia o interés político».
Para The Telegraph, este episodio muestra hasta qué punto el presidente socialista se ha alejado de una Europa que en los últimos años ha experimentado un giro político hacia posiciones mucho más restrictivas en materia migratoria.
El periódico británico recuerda que Sánchez siempre ha sido un europeísta convencido. Estudió en Bruselas, trabajó en el Parlamento Europeo y desarrolló parte de su carrera inicial en instituciones internacionales. Pero el escenario europeo ha cambiado radicalmente.
Durante la pandemia, Sánchez formaba parte de un grupo de cinco dirigentes de izquierda que gobernaban importantes países europeos. Hoy, señala The Telegraph, la socialdemocracia gobierna directamente en muchos menos países y Sánchez ha perdido gran parte de la centralidad política que tenía dentro de la UE.
Las primeras grandes fracturas aparecieron tras los ataques de Hamás contra Israel en 2023. Aunque Sánchez condenó los ataques, su Gobierno reconoció posteriormente el Estado palestino y el presidente español acusó a Israel de cometer un «genocidio» en Gaza, adoptando una posición considerablemente más dura que otros grandes gobiernos europeos.
A esas diferencias se sumó posteriormente el regreso de Donald Trump a la Casa Blanca. Sánchez se opuso a la guerra contra Irán y su Gobierno rechazó que Estados Unidos utilizara las bases españolas de Rota y Morón para operaciones contra el país persa.
Trump llegó a amenazar con represalias comerciales contra España y Sánchez respondió que Madrid no participaría en una guerra que consideraba ilegal y sin respaldo de Naciones Unidas. Pero el mayor punto de fricción está en la OTAN.
Sánchez se ha negado a elevar el gasto español en defensa por encima del 2,1% del PIB, muy lejos del objetivo del 5% reclamado por Trump para 2035. La postura española contrasta con la de Alemania y los países nórdicos, que han anunciado fuertes aumentos del presupuesto militar ante la amenaza rusa. Trump calificó a España de «caso perdido» y «socio terrible de la OTAN», recuerda el diario.
El aislamiento descrito por el diario no termina en Washington. Sánchez ha viajado cuatro veces a China en cuatro años mientras España busca ampliar sus relaciones comerciales con Pekín. La estrategia ha generado incomodidad entre países europeos favorables a endurecer la política frente al gigante asiático por su política industrial y sus exportaciones subvencionadas.
The Telegraph reconoce que esta aproximación pragmática puede generar beneficios económicos para España, pero advierte también del riesgo político de separarse una vez más de la posición dominante entre sus aliados occidentales.
El análisis dedica también una parte extensa a la política interna española y a los pactos que han permitido a Sánchez conservar el poder. Recuerda que el Ejecutivo depende de Junts, el partido del prófugo durante años Carles Puigdemont, y ha recibido también el apoyo de EH Bildu.
El periódico señala las concesiones realizadas por Sánchez al independentismo catalán, desde los indultos a los condenados por el desafío separatista de 2017 hasta la aprobación de la ley de amnistía. Para sus críticos, señala el diario, Sánchez ha adquirido la reputación de ser un operador extremadamente pragmático capaz de alcanzar prácticamente cualquier acuerdo necesario para conservar el poder.
The Telegraph repasa también las investigaciones y procedimientos judiciales que afectan al entorno político y familiar del jefe del Ejecutivo.
El artículo cita los casos relacionados con Begoña Gómez, David Sánchez y antiguos colaboradores del presidente, al tiempo que recuerda que Pedro Sánchez no está acusado en ninguno de esos procedimientos y sostiene que las investigaciones responden a una ofensiva política contra su Gobierno. El periódico considera que estos escándalos han contribuido al deterioro electoral del PSOE.
El retrato final que ofrece The Telegraph es el de un político que continúa mostrando una extraordinaria capacidad de supervivencia, pero que ha perdido buena parte del espacio central que ocupaba dentro de Europa.
Sánchez sigue reivindicando una política exterior propia: duro con Israel, crítico con Estados Unidos, contrario al aumento drástico del gasto militar, abierto hacia China y favorable a una política migratoria mucho más permisiva que la defendida actualmente por otros gobiernos europeos.
Todo ello mientras su Ejecutivo depende de partidos separatistas y su entorno se encuentra cercado por diferentes investigaciones judiciales. El diario plantea incluso que esa apuesta podría terminar resultando adecuada si el mundo evoluciona hacia una pérdida de influencia de Estados Unidos y Europa frente a China, el mundo árabe y el llamado Sur Global. Pero su conclusión política es mucho más severa.