El diario británico The Telegraph ha cargado contra Pedro Sánchez por su «ridícula hostilidad» hacia Israel, una actitud que interpreta como un intento de desviar la atención de los casos de corrupción que afectan al presidente y a su entorno.
El rotativo señala que el Ejecutivo socialista se ha convertido en uno de los más estridentes contra el Gobierno de Benjamin Netanyahu. Para el medio inglés, el dirigente español ha encontrado en la causa palestina un terreno en el que logra respaldo popular mientras lidia con el desgaste político y judicial de los escándalos que rodean a su persona, a su mujer Begoña Gómez, a su hermano y a dirigentes socialistas como Santos Cerdán. Aunque todos ellos niegan irregularidades, la sombra de la corrupción pesa sobre el PSOE.
The Telegraph recuerda episodios que ponen en evidencia la militancia ideológica de Sánchez en este terreno. Entre ellos, cuando celebró las protestas que boicotearon la Vuelta a España por la presencia de un equipo israelí, lo que obligó a cancelar la etapa final en Madrid. «Agradezco al pueblo español que se moviliza por causas justas como la de Palestina», declaró entonces el presidente del Gobierno.
El medio también cita al ministro de Cultura, Ernest Urtasun, quien elogió a los manifestantes asegurando que habían demostrado «al mundo que la sociedad española no tolerará el blanqueamiento del genocidio en eventos culturales y deportivos». Desde su partido, Sumar, se han promovido presiones para expulsar a Israel del Festival de Eurovisión, llegando RTVE a advertir de la posibilidad de que España se retire si finalmente el país hebreo participa.
En su análisis, The Telegraph enumera las razones que explican la dureza del Ejecutivo español contra Israel: desde la supuesta convicción ideológica hasta el perfil pacifista de la sociedad española. Sin embargo, subraya «otra ventaja» clave para Sánchez: la oposición rehúye emplear el término «genocidio» en relación con la guerra de Gaza, mientras que el presidente lo ha utilizado en reiteradas ocasiones, lo que le permite presentarse como referente moral y, al mismo tiempo, tachar a sus adversarios de «negacionistas».
En definitiva, para la prensa británica, la coalición de Sánchez, debilitada y en minoría, ha encontrado en la hostilidad contra Israel un salvavidas político con el que obtener oxígeno y ocultar los escándalos que amenazan su continuidad.