
El Estado Mayor de la Guardia Civil ha remitido a sus unidades una instrucción en la que pide a los agentes que ejerzan el voto por correo para garantizar el derecho al sufragio sin comprometer los servicios previstos durante la jornada electoral. La petición coincide con la polémica que ha suscitado el temor a que el PSOE pudiera perpetrar un pucherazo electoral aprovechando el posible control del voto a distancia.
Los números del Instituto Armado tendrán que garantizar el 29-N el derecho al voto de los ciudadanos -al igual que la Policía Nacional- con un dispositivo que es mucho mayor y más exigente que el de un día normal, como recoge LD.
La instrucción justifica esta indicación por la necesidad de mantener operativos los servicios esenciales y afrontar las incidencias que puedan producirse durante las elecciones. El documento sostiene que el voto presencial podría interferir con las funciones asignadas a los agentes y señala el voto por correo como la fórmula que permite compatibilizar ambas obligaciones de la mejor forma posible.
La Ley de Derechos y Deberes de los miembros de la Guardia Civil dedica el artículo 10 al derecho al sufragio de los agentes. Según detalla, «los guardias civiles ejercerán el derecho de voto de acuerdo con lo establecido en el régimen electoral general. Las autoridades competentes adoptarán las medidas necesarias para posibilitar su ejercicio, especialmente cuando deban prestar servicio coincidiendo con jornadas electorales y durante sus misiones en el extranjero».