Mehdi Hijaouy lleva alrededor de año y medio en paradero desconocido
El ex número dos de la inteligencia marroquí filtra «información sensible» a Jabaroot, el grupo de hackers que amenazó con sacar datos de Pegasus
El ex número dos de la inteligencia marroquí filtra «información sensible» a Jabaroot, el grupo de hackers que amenazó con sacar datos de Pegasus
Mehdi Hijaouy. Redes sociales
Por LGI
7 de septiembre de 2026

El ex número dos de la inteligencia exterior de Marruecos, Mehdi Hijaouy, estaría detrás de la filtración que ha sacudido en los últimos días a los servicios secretos del reino alauí y que ha dejado expuestos los datos de 70.381 presuntos agentes. Así lo sostiene Abc, que atribuye al antiguo alto cargo de la Dirección General de Estudios y Documentación (DGED) un papel fundamental en la información difundida por el grupo de hackers Jabaroot.

Hijaouy, ciudadano marroquí con nacionalidad alemana, lleva alrededor de año y medio en paradero desconocido después de abandonar España mientras se encontraba inmerso en un procedimiento de extradición solicitado por Rabat. Sobre él pesa una orden internacional de búsqueda. Según fuentes próximas al antiguo responsable de inteligencia citadas por Abc, actualmente se encontraría fuera de Europa y cambiaría periódicamente de ubicación por temor a sufrir represalias.

Durante años, Hijaouy ocupó una posición privilegiada dentro del aparato de seguridad marroquí. Llegó a ejercer como «controlador general» de la DGED y fue uno de los hombres de confianza de su máximo responsable, Yassine Mansouri. Su trayectoria, sin embargo, quedó condicionada por la histórica rivalidad entre la inteligencia exterior y militar y la Dirección General de Supervisión del Territorio (DGST), el servicio de inteligencia interior dirigido por Abdellatif Hammouchi.

Su caída comenzó en 2014, cuando salió de la DGED en plena pugna entre ambos organismos. Tres años después fue nombrado asesor de Fouad Ali El Himma, uno de los principales hombres de confianza de Mohamed VI. La ruptura definitiva con el entorno del régimen se habría producido después de que Hijaouy elaborara un libro blanco con información sobre el funcionamiento interno de la corte. A partir de entonces, siempre según las fuentes citadas, él y personas de su entorno habrían sufrido una campaña de presión y descrédito.

La situación terminó provocando su salida de Marruecos en 2024. Antes de marcharse, el antiguo alto cargo se habría hecho con abundante documentación reservada y secretos de Estado, un material que ahora constituiría su principal protección frente a Rabat. Entre la información que supuestamente conserva habría datos comprometedores sobre miembros de la corte, responsables de los servicios de inteligencia y presuntas operaciones de corrupción.

Su primer destino fue Francia, aunque posteriormente se trasladó a España después de que Marruecos emitiera una orden internacional contra él por presuntos delitos de fraude, estafa y falsificación documental. En septiembre de 2024 fue detenido y quedó a disposición de la Audiencia Nacional. El Juzgado Central de Instrucción número 1, dirigido por Luis de Jorge, optó por no enviarlo a prisión y le impuso medidas cautelares, entre ellas la retirada del pasaporte.

Su estancia en España terminó de forma abrupta. Como informó en su momento El Confidencial, después de que Hijaouy no compareciera en dos ocasiones ante la Audiencia Nacional, el CNI mantuvo una reunión con él en la que también habrían participado miembros de los servicios secretos marroquíes. Fuentes cercanas al antiguo dirigente aseguran que la finalidad del encuentro era convencerle para que regresara voluntariamente a Marruecos.

Poco después desapareció. De acuerdo con la reconstrucción publicada, Hijaouy habría contado con la ayuda de antiguos colaboradores de los servicios de inteligencia españoles para salir del país utilizando una identidad falsa. Tras desplazarse mediante una combinación de barco y avión privado, habría alcanzado Turquía antes de continuar hacia un destino que permanece oculto. Fuentes del CNI consultadas por el periódico se limitan a señalar que continúa en «paradero desconocido».

Ahora su nombre vuelve a aparecer vinculado a una de las mayores brechas sufridas por el aparato de seguridad marroquí. Personas de su entorno aseguran que Hijaouy habría proporcionado la información que permitió a Jabaroot publicar las identidades de 70.381 supuestos miembros de los servicios secretos. La operación se enmarcaría en la guerra interna que desde hace años enfrenta a distintos sectores de la inteligencia del país.

Jabaroot, presentado como un grupo de hackers argelinos, ya había protagonizado otras filtraciones especialmente sensibles para Rabat. Durante el último año ha difundido documentación relacionada con propiedades atribuidas a Yassine Mansouri y al ministro de Exteriores, Nasser Bourita, además de información procedente de organismos públicos marroquíes. También habría expuesto datos de miles de jueces y documentación sobre los ingresos del secretario particular del rey, Mounir Majidi.

Las fuentes consultadas sostienen que el principal objetivo de Hijaouy no sería España, sino el propio régimen marroquí. Su intención pasaría por acelerar una transformación interna en un momento en el que las luchas de poder adquieren especial relevancia ante las especulaciones sobre una futura sucesión de Mohamed VI.

Entre los documentos que supuestamente conservaría el exdirigente de la DGED habría también material relacionado con Pegasus y con operaciones desarrolladas fuera de Marruecos. Abc señala asimismo que podría disponer de información sobre presuntas maniobras de soborno e influencia en el Parlamento Europeo vinculadas al denominado ‘Qatargate’ y a los intereses de Rabat respecto al Sáhara Occidental.

La cuestión de Pegasus adquirió especial importancia en España después de que el Gobierno revelara en 2022 que los teléfonos de Pedro Sánchez y varios ministros habían sido infectados con el programa espía. Las intrusiones comenzaron en 2021 y se prolongaron hasta comienzos del año siguiente. La revelación se produjo pocas semanas después del histórico cambio de posición del Ejecutivo español sobre el Sáhara, cuando Sánchez pasó a considerar la propuesta marroquí de autonomía como la base «más seria, realista y creíble» para resolver el conflicto.

Noticias de España