
Andalucía ha aumentado en un 42% el gasto destinado a profesores de islam en sólo un año, según datos de la Consejería de Desarrollo Educativo y Formación Profesional revelados por The Objective. La Junta destinó 843.061 euros en 2024, frente a los 591.864 euros de 2023, consolidando al islam como la religión sobre la que más crece la inversión en las aulas andaluzas.
El contraste es evidente: mientras el gasto en profesorado islámico se dispara, el de religión evangélica apenas creció un 5,3% y el de religión católica descendió un 6% en el último año. Un reflejo de las prioridades de la Junta que, en la práctica, relega la tradición cristiana y privilegia la expansión del islam en las escuelas.
La tendencia no es aislada. En la última década, el gasto en profesorado de islam ha crecido de manera sostenida y, en paralelo, se ha impulsado desde el Gobierno autonómico y desde Madrid un marco legal que blinda la implantación de esta enseñanza. Todo ello bajo el paraguas de la Ley 26/1992, que reconoce a la Comisión Islámica de España el derecho a introducir su doctrina en los centros educativos, y las resoluciones posteriores del Ministerio de Educación, que establecieron currículos oficiales de islam en todas las etapas educativas.
La preocupación aumenta al analizar los datos históricos: entre 2014 y 2024, Andalucía ha casi duplicado su gasto total en profesorado de religión, pasando de 18,7 millones a más de 35 millones de euros. Dentro de esa subida, el islam es la confesión que más avanza, por encima de la católica y la evangélica.
El panorama se agrava con la extensión del modelo a otras regiones: Cataluña ya prepara la implantación masiva del islam en sus colegios y Baleares ha anunciado que varios centros ofrecerán esta asignatura desde el próximo curso. Todo ello en un contexto donde la enseñanza católica retrocede y el islam gana terreno en las aulas con apoyo institucional y recursos públicos.