
El Gobierno ha aprobado un contrato plurianual para el suministro de productos de bollería y panadería destinados a los residentes del Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes (CETI) de Melilla.
El presupuesto base anual asciende a 325.950 euros, exentos de impuestos por la condición de la ciudad autónoma, y el valor estimado del contrato supera los 1,95 millones de euros. La duración inicial es de 12 meses a partir del 1 de junio de 2027, con prórrogas obligatorias que pueden extender el acuerdo hasta un máximo de 60 meses, es decir, hasta 2032. Parte de esta factura podrá ser cofinanciada por el Fondo de Asilo, Migración e Integración de la Unión Europea.
La memoria justificativa que sustenta el gasto calcula las necesidades en base a una ocupación media de 1.300 inmigrantes ilegales. Sin embargo, la capacidad real del CETI de Melilla es de 686 plazas desde abril de 2025. Se está presupuestando pan y bollería para casi el doble de la capacidad máxima del centro. Este exceso no es un error de cálculo; según las fuentes consultadas es una previsión estructural que da por hecho que la presión migratoria sobre la ciudad autónoma se mantendrá o incluso aumentará en los próximos años.
Los datos históricos de ocupación refuerzan esa lectura. Cuando la capacidad era de 782 plazas, la media en 2022 fue de 280 inmigrantes ilegales. En 2023 bajó a 85, en 2024 subió a 508 y entre enero y abril de 2025 alcanzó 787 con una tasa de ocupación superior a su capacidad máxima declarada. La planificación actual para 1.300 plazas de media revela que el Gobierno asume como normal una situación de alta ocupación sostenida en el CETI. Durante 2024, de hecho, se sirvieron 532.972 menús en cuatro turnos diarios, lo que da idea del volumen real de manutención que ya se está gestionando.
Esa previsión coincide con la realidad de la frontera. Mientras la inmigración ilegal cae en ligeramente algunos puntos de España, Melilla va a contracorriente. La ciudad cerró 2025 con 352 entradas ilegales, un 156,9% más que las 137 del año anterior, el mayor repunte relativo en años. En 2026 la tendencia continúa al alza en la ciudad autónoma, entre el 1 de enero y el 15 de julio de este año se han registrado 165 accesos por vía terrestre frente a los 113 del mismo periodo de 2025 (+46%) y 16 por vía marítima frente a nueve (+77,8%), con cuatro embarcaciones interceptadas.