
La Agencia Tributaria (AEAT) ha cesado a Juan José Ronda Garay como delegado Especial Adjunto de la Delegación Especial de la Comunidad Valenciana, el alto cargo que ocupaba uno de los puestos de mayor responsabilidad dentro de la estructura territorial del organismo. Su relevo se produce en plena investigación judicial sobre la presunta trama vinculada al expresidente José Luis Rodríguez Zapatero y al empresario Julio Martínez Martínez, considerado por el juez José Luis Calama uno de sus presuntos testaferros.
El sustituto será Jaime Sanz Espert, el inspector regional que firmó las actuaciones tributarias relacionadas con Julio Martínez y que ahora asciende a uno de los puestos de mayor relevancia dentro de la Agencia Tributaria en la Comunidad Valenciana. El nombramiento ha generado polémica, ya que fue durante su etapa cuando el empresario dejó de presentar la declaración del IRPF durante varios ejercicios consecutivos sin que, según ha avanzado Artículo 14, se activaran los mecanismos ordinarios de control de Hacienda.
La controversia se intensificó después de que la Oficina Nacional de Investigación del Fraude (ONIF) detectara que Julio Martínez no había presentado declaraciones del IRPF entre 2020 y 2023, pese a controlar junto a sus hermanos un entramado de decenas de sociedades. La inspección tributaria sobre el empresario no se inició hasta el pasado 19 de junio, cuando ya llevaba varios meses investigado por la Audiencia Nacional por presuntos delitos de blanqueo de capitales en el marco del caso Plus Ultra.
Precisamente esta circunstancia fue objeto de debate el pasado lunes en el Senado, donde la ya exdirectora general de la Agencia Tributaria, Soledad Fernández Doctor, calificó de «lamentable error» que no hubiera saltado ninguna alerta sobre la ausencia de declaraciones de la renta del empresario alicantino. La investigación fiscal solo comenzó cuando la causa judicial ya había avanzado y el juez José Luis Calama había ampliado las pesquisas sobre la presunta organización.
El Boletín Oficial del Estado también recoge otros cambios relevantes en la cúpula de la Agencia Tributaria. María Consuelo Sánchez García cesa como directora del Departamento de Recursos Humanos y será sustituida por Francisco Celso González González. Sánchez García fue la inspectora que mantuvo una reunión con el empresario Víctor de Aldama durante la pandemia en relación con un aplazamiento tributario que posteriormente acabó siendo objeto de investigación judicial.
Además, Amelia de Gregorio Grande deja el cargo de directora adjunta del Departamento de Recursos Humanos, responsabilidad que pasa a asumir Luis Cabello Sáenz de Santa María. Con estos movimientos ya son seis los relevos producidos en la dirección de la Agencia Tributaria en las últimas semanas, una profunda remodelación que coincide con el avance de las investigaciones sobre el entorno empresarial de José Luis Rodríguez Zapatero y que ha reavivado las críticas por la gestión que Hacienda realizó del caso de Julio Martínez antes de que interviniera la Audiencia Nacional.