
La Generalidad de Cataluña, en manos de Salvador Illa (PSC), ha concedido el 53% de las viviendas de protección oficial (VPO) en la provincia de Lérida a solicitantes extranjeros, y una cifra muy similar, del 52%, en Gerona. Así lo refleja una información publicada por el portal 8tv.cat, que ha generado un intenso debate sobre la gestión del acceso a la vivienda pública y el impacto de la inmigración en el reparto de recursos sociales.
Los datos evidencian una tendencia que se repite en distintas provincias catalanas: un aumento sostenido del número de beneficiarios de origen extranjero en las adjudicaciones de VPO. En comarcas como el Segrià, el Pla d’Urgell o la Garrotxa, la presión demográfica derivada de la inmigración ha transformado profundamente el mercado de la vivienda y los servicios públicos. En los últimos años, Lérida y Gerona han experimentado un fuerte incremento de población extranjera, procedente sobre todo del Magreb, África subsahariana y países de Europa del Este, muchos de ellos empleados en el sector agrícola o en trabajos temporales.
El acceso a la vivienda protegida se ha convertido en un foco de tensión social. Diversas asociaciones vecinales y entidades locales advierten de que la demanda supera ampliamente la oferta disponible, lo que está generando una sensación de desigualdad entre quienes llevan más tiempo empadronados en Cataluña y los recién llegados. Los ayuntamientos, por su parte, alegan que los criterios de adjudicación se basan en baremos de renta y vulnerabilidad, sin discriminación por nacionalidad, pero reconocen que la presión migratoria está desbordando los programas de vivienda social.
En paralelo, la inmigración en Cataluña ha alcanzado niveles históricos. Según datos del Instituto de Estadística de Cataluña (Idescat), cerca del 20% de la población residente es extranjera, aunque en municipios de Lérida y Gerona esa proporción supera el 30%. Esta concentración se refleja en los servicios públicos —educación, sanidad, ayudas sociales y vivienda—, donde el número de usuarios foráneos ha crecido con más rapidez que los recursos destinados a atenderlos.