
El Gobierno de Pedro Sánchez prepara una subvención para viviendas de temporeros inmigrantes, en medio de la polémica por la escasez de casas públicas para ciudadanos españoles. La medida afecta a los trabajadores temporales que viven en asentamientos chabolistas, mientras el Ejecutivo solo ha entregado 350 viviendas estatales desde 2019, pese a prometer 184.000 inmuebles.
Según publica Okdiario, el ministro de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030, Pablo Bustinduy, impulsa un borrador de orden ministerial que regula la «concesión de subvenciones para la erradicación de asentamientos irregulares de personas trabajadoras temporeras«. Según el texto, las ayudas se destinarán a los ayuntamientos para la «construcción de inmuebles ubicados en entornos no segregados» y la «adecuación o adquisición de viviendas» fuera de los asentamientos chabolistas.
Los consistorios deberán presentar un plan de realojo, priorizando familias con menores, personas con problemas de salud y temporeros permanentes en el municipio. Además, se subraya la necesidad de evaluar el «impacto por razón de género«, ya que, según el Ejecutivo, las mujeres inmigrantes son las más afectadas por la violencia, explotación sexual y precariedad extrema, según el texto.
El texto resalta la situación de las trabajadoras contratadas en origen para campañas agrícolas: «Pierden su alojamiento tras finalizar el contrato y acaban en asentamientos sin recursos ni protección», indican fuentes oficiales.
El PSOE impulsa programas como Wafira, que cada año trae a 250 mujeres marroquíes para la recolección de frutos rojos en Huelva, con salario mínimo interprofesional de 1.134 euros. El convenio establece 47,08 euros diarios para recolectores, complementados hasta alcanzar el SMI, es decir, 57,95 euros por jornada.
El Ejecutivo defiende que este plan busca «empoderar a las temporeras», y generar emprendimiento en zonas rurales de Marruecos.