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Aprobada por el Consejo de Ministros

El Gobierno de Sánchez aprueba una subvención de 1,4 millones de euros para un proyecto de «aguas residuales» en Bolivia

Pedro Sánchez en la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros. Europa Press

El Gobierno de Pedro Sánchez ha aprobado una nueva y elevada aportación de 1,4 millones de euros para un proyecto de investigación sobre aguas residuales en Bolivia, destinado al Centro Internacional de Investigación y Desarrollo de Aguas Residuales en Altura (CIIDARA), que se construye en la ciudad de Oruro, a unos 3.800 metros sobre el nivel del mar.

La decisión fue adoptada por el Consejo de Ministros de este 6 de octubre y supone un nuevo desembolso de dinero público español para un proyecto que lleva años desarrollándose y cuyo presupuesto de construcción ha superado los 27 millones de bolivianos, —algo más de dos millones de euros—, según documentación de la Universidad Técnica de Oruro (UTO).

La nueva partida, con cargo al Fondo de Cooperación para Agua y Saneamiento (FCAS), se destinará al «Proyecto de Fortalecimiento a la Investigación, Innovación y Sostenibilidad Energética en el CIIDARA». El Ejecutivo señala que el objetivo es consolidar el centro como un «espacio de referencia para la investigación, la formación y la transferencia tecnológica en el tratamiento de aguas residuales» en zonas de gran altura.

El proyecto no es una actuación nueva del Ejecutivo de Sánchez. La cooperación española lleva años financiando su desarrollo. El CIIDAR se integró en el programa de Apoyo al Programa de Agua y Alcantarillado en Áreas Urbanas y Periurbanas de Bolivia (APAAP), iniciado en 2017. Este programa cuenta con 5 millones de euros aportados por el Fondo del Agua y otros 15 millones de fondos europeos LAIF gestionados por España, además de financiación del Banco Interamericano de Desarrollo, Bolivia y el programa de canje de deuda España-Bolivia.

Dentro de esa operación, 300.000 euros de fondos europeos fueron destinados específicamente al diseño final del centro, cuya preparación incluyó un estudio técnico de preinversión realizado con asistencia del Centro de Nuevas Tecnologías del Agua (CENTA). Posteriormente se modificó incluso la ubicación prevista inicialmente y se trasladó el proyecto a terrenos cedidos por el Ayuntamiento de Oruro.

El coste, además, no ha quedado congelado. En julio de 2026, la Universidad Técnica de Oruro y el Viceministerio de Recursos Hídricos aprobaron un reajuste de precios para materiales de construcción, maquinaria y equipamiento técnico. La cooperación española había anunciado días antes que asumiría el incremento de costes necesario para preservar el diseño original del proyecto. Una información publicada en Bolivia cifró en aproximadamente 1,5 millones de bolivianos, —unos 100.000 euros—, uno de los ajustes planteados para afrontar la subida de precios.

La nueva aportación española de 1,4 millones de euros llega precisamente en esta fase de ampliación y consolidación del proyecto. El centro contará con nueve líneas experimentales de tratamiento de aguas residuales, un sistema de recogida de aguas, un laboratorio para analizar la calidad del agua y espacios administrativos. La particularidad del proyecto reside en su ubicación, a casi 4.000 metros de altitud, con el objetivo de estudiar qué tecnologías de depuración funcionan mejor en las condiciones específicas del altiplano boliviano.

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