
El sindicato de inquilinas e inquilinos de Madrid se ha convertido en uno de los principales impulsores de las movilizaciones por la vivienda tras el desahucio de Maricarmen Abascal, fallecida este miércoles, 7 de octubre, a los 87 años en el Hospital Gregorio Marañón. La organización ha situado su caso en el centro de sus reivindicaciones y de la campaña por el denominado «decreto Maricarmen». La propia anciana había pedido desde el hospital que continuaran las protestas. Su muerte se produce mientras el sindicato mantiene una estructura de actividad que combina cuotas y donaciones con colaboraciones y apoyos externos a determinados proyectos y redes.
Uno de los apoyos institucionales documentados procede del Ministerio de Cultura del Gobierno de Pedro Sánchez. El departamento anunció en marzo la rehabilitación y futura cesión de dos naves de Tabacalera, con una superficie conjunta de 800 metros cuadrados, para uso de colectivos de Lavapiés. Entre las entidades participantes en Remontada Tabacalera figura el sindicato madrileño. Cultura asumirá las obras con cargo a su presupuesto, aunque la cesión formal se realizará al CSA La Tabacalera y los espacios tendrán un uso compartido: el acuerdo no constituye una entrega exclusiva de los locales al sindicato.
La conexión con fondos europeos se establece a través de la European Action Coalition (EAC), una red por el derecho a la vivienda de la que forma parte la organización madrileña. CAN Europe incluyó a esta coalición entre los beneficiarios de un fondo integrado en Funding Fairer Futures, una iniciativa cofinanciada por la Unión Europea. La EAC también recibe apoyo de Guerrilla Foundation, que declara financiar su estructura organizativa, encuentros, publicaciones y determinados desplazamientos y alojamientos. Estas fuentes acreditan ayudas a la coalición, pero no detallan transferencias o cantidades recibidas por el sindicato de Madrid.
La Fundación Rosa Luxemburgo ofrece otro vínculo concreto. Su oficina de Madrid publicó el Manual de organización inquilina, cuya autoría corresponde al sindicato. Los créditos de la obra, impresa en noviembre de 2023, identifican al Ministerio Federal de Asuntos Exteriores alemán como financiador. Existe, por tanto, financiación pública alemana de una publicación propia de la organización, aunque el documento no desglosa el coste ni permite determinar si hubo pagos al sindicato o si los recursos se destinaron directamente a la producción editorial.
La relación documentada con la red Open Society de George Soros se sitúa en unas jornadas organizadas en diciembre de 2020 por el Museo Reina Sofía y La Laboratoria. Open Society Initiative for Europe aparece entre las entidades colaboradoras, junto a Foundation for Arts Initiatives y Rosa Luxemburgo. En el programa intervino Rebeca Tolosa como integrante del sindicato madrileño. La documentación acredita esa participación en un encuentro respaldado por Open Society, pero no una subvención al sindicato ni honorarios abonados a su representante.
A estas colaboraciones se suma la Fundación Coop57, que impulsó una caja de resistencia para las huelgas de alquileres de los sindicatos de Madrid y Cataluña, nutrida mediante donaciones y destinada a gastos legales y organizativos. Por su parte, el sindicato madrileño sostiene en su página de transparencia que no recibe subvenciones y que su principal ingreso procede de las cuotas, además de servicios remunerados y donaciones. La información localizada permite identificar apoyos a publicaciones, espacios y redes en las que participa, pero no reconstruir una contabilidad completa ni atribuir a todos esos actores la financiación de su actividad ordinaria.