El Gobierno de Pedro Sánchez ha designado al exmagistrado Baltasar Garzón como presidente de la denominada «Comisión de la Verdad» encargada de investigar las violaciones de derechos humanos durante la Guerra Civil y la dictadura. El nombramiento se acordó este miércoles en el Consejo de la Memoria Democrática, órgano dependiente del Ejecutivo.
La reunión estuvo presidida por el ministro de Política Territorial y Memoria Democrática, Ángel Víctor Torres, quien formalizó la composición de esta comisión prevista en la Ley de Memoria Democrática. El órgano estará integrado por diez personas, definidas por el Gobierno como independientes y de reconocido prestigio en ámbitos académicos, jurídicos y de derechos humanos.
La designación de Garzón sitúa al frente de este organismo a un jurista que fue condenado en 2012 por prevaricación, lo que supuso su expulsión de la carrera judicial. Desde entonces, ha desarrollado su actividad en el ámbito internacional y en iniciativas vinculadas a derechos humanos.
Junto a Garzón, formarán parte de la comisión Helen Duffy, Julián Casanova Ruiz, Araceli Manjón-Cabeza Olmedo, Manuel de la Rocha Rubí, María Alejandra Vicente, Silvina María Romano, Cristina Monge Lasierra, Sebastián Martín Martín y Francisco Erice Sebares. Además, el Consejo ha designado un grupo de suplentes para garantizar el funcionamiento del órgano.
Entre las líneas de trabajo previstas figura la creación de una subcomisión específica para investigar posibles vulneraciones de derechos en el Patronato de Protección a la Mujer, una institución del franquismo sobre la que el Ministerio sostiene que confinó y sometió a abusos a miles de menores.
Según el Ejecutivo, la «Comisión de la Verdad» recopilará testimonios, documentación y análisis comparados con experiencias internacionales. El objetivo será elaborar un informe con conclusiones y recomendaciones orientadas a la reparación de las víctimas y a evitar la repetición de los hechos.