El campo español afronta uno de los momentos más delicados de los últimos años con el Gobierno centrado en las elecciones generales del próximo 29 de noviembre. Mientras Bruselas negocia el presupuesto comunitario para 2028-2034 y el futuro de la Política Agraria Común (PAC), España llegará a buena parte de esas conversaciones con la política nacional volcada en la campaña electoral, según recoge Libre Mercado.
La situación ha encendido las alarmas entre las organizaciones agrarias, que temen que la negociación de la nueva PAC quede relegada justo cuando se están decidiendo cuestiones que afectarán durante años a agricultores y ganaderos.
Unión de Uniones ha advertido de que «el calendario agrario no se para» y ha exigido que las administraciones mantengan una presencia activa tanto en Bruselas como en el resto de frentes abiertos que dependen del Ministerio de Agricultura.
Las fechas clave coinciden con la campaña
El calendario comunitario deja a España en una posición especialmente incómoda.Los próximos 15 y 16 de octubre, los jefes de Estado y de Gobierno de la Unión Europea abordarán el nuevo marco financiero comunitario.
Apenas diez días después, el 26 y 27 de octubre, serán los ministros de Agricultura quienes se sienten a negociar el futuro de la PAC. La situación será todavía más delicada en noviembre. El 23 de noviembre, apenas seis días antes de las elecciones generales en España, los ministros europeos de Agricultura volverán a reunirse en Bruselas.
En esas fechas se estarán discutiendo aspectos fundamentales para el campo: cuánto dinero recibirá la PAC, qué condiciones se impondrán para acceder a las ayudas y qué peso tendrán las nuevas exigencias medioambientales y regulatorias.
La negociación seguirá incluso después de las elecciones
El problema no desaparecerá con la cita electoral. En diciembre están previstas nuevas reuniones de los ministros de Agricultura los días 14 y 15, seguidas de un Consejo Europeo entre el 15 y el 18 de diciembre.
Para entonces, España podría encontrarse todavía en plena negociación para formar Gobierno, con un Ejecutivo en funciones o con una mayoría parlamentaria todavía por cerrar. Las organizaciones agrarias temen que esa incertidumbre debilite la posición española en Bruselas justo cuando otros países tratarán de asegurar el mayor volumen posible de fondos para sus propios agricultores.
«Bruselas no nos va a esperar»
Unión de Uniones insiste en que España no puede permitirse un vacío de representación durante estas semanas. «Bruselas no nos va a esperar porque haya elecciones en el país. No puede producirse un vacío en la defensa de nuestros agricultores y ganaderos justo cuando se están decidiendo cuestiones que condicionarán su futuro durante años», ha advertido la organización.
Su coordinador estatal, Luis Cortés, ha insistido en que las explotaciones agrícolas y ganaderas necesitan decisiones inmediatas. «Nuestras explotaciones no pueden esperarse. No nos podemos permitir poner en peligro la PAC ni esperar a que baje el precio del gasóleo», ha señalado.
Miles de millones en juego para el campo español
La PAC constituye una de las principales fuentes de financiación del sector primario español y condiciona directamente la viabilidad de miles de explotaciones. La negociación del nuevo presupuesto europeo determinará durante años el volumen de ayudas disponibles y las condiciones que agricultores y ganaderos deberán cumplir para recibirlas.
El campo llega además a esta negociación después de años de presión por el aumento de los costes de producción, las nuevas exigencias verdes de Bruselas, la competencia de terceros países y la caída de rentabilidad de numerosas explotaciones. En este contexto, la convocatoria electoral coloca a España en una posición de especial debilidad.
Mientras otros Estados miembros llegan a Bruselas con gobiernos plenamente operativos y estrategias definidas, España afrontará algunas de las reuniones más importantes para el futuro del campo con un Ejecutivo centrado en la campaña electoral y con su continuidad en el aire.