Dejó sin ejecutar casi 9.000 millones
El Gobierno de Sánchez dejó de gastar casi uno de cada cuatro euros disponibles para vías ferroviarias o carreteras en 2024
El Gobierno de Sánchez dejó de gastar casi uno de cada cuatro euros disponibles para vías ferroviarias o carreteras en 2024
Gobierno español. Europa Press
Por LGI
8 de febrero de 2026

Cerca de 9.000 millones de euros consignados para infraestructuras no llegaron a ejecutarse en 2024, último ejercicio presupuestario cerrado, según los datos de la Liquidación del Presupuesto del Estado elaborada por la Intervención General de la Administración del Estado (IGAE). El desfase se produce en un contexto de presión creciente sobre la red de ferrocarriles, carreteras y presas, que presentan signos de deterioro acumulado y requieren actuaciones de mantenimiento continuado.

De acuerdo con la liquidación oficial, el Estado presupuestó más de 38.700 millones de euros en inversiones reales y transferencias de capital durante 2024. Sin embargo, según publica The Objective, el grado de ejecución conjunta se situó en torno al 77%, lo que implica que una parte relevante de los recursos previstos no se materializó en obras, renovaciones o trabajos de conservación. En términos prácticos, miles de millones destinados a infraestructuras esenciales quedaron sin trasladarse al terreno.

La comparación histórica de las liquidaciones presupuestarias de la IGAE muestra un deterioro progresivo de este indicador. En los ejercicios 2017 y 2018, anteriores a la pandemia, el nivel de ejecución de estas partidas se situaba en valores cercanos al 90%. La caída registrada en los últimos años no refleja necesariamente un cambio explícito de prioridades políticas, sino una menor capacidad operativa para convertir el crédito presupuestario en actuaciones físicas. Cuanto mayor es la brecha entre lo presupuestado y lo ejecutado, mayor es el volumen de intervenciones que se posponen a ejercicios posteriores.

En los últimos meses, diversos episodios han vuelto a situar el estado físico de las infraestructuras en el centro del debate público. Accidentes ferroviarios como el de Adamuz, daños en carreteras tras los episodios de las borrascas intensas de estas semanas y problemas en la gestión de avenidas fluviales han evidenciado la dependencia de estos sistemas del mantenimiento preventivo.

En la red ferroviaria, los técnicos de conservación identifican síntomas asociados al envejecimiento de la infraestructura, como balasto degradado, drenajes insuficientes y elementos de vía pendientes de renovación. En carreteras, la falta de intervenciones sostenidas se traduce en firmes fatigados, taludes inestables y sistemas de drenaje con menor capacidad de respuesta ante tormentas intensas. En el ámbito hidráulico, varios ingenieros especializados advierten de que una parte relevante de las presas requiere actuaciones de refuerzo para cumplir los estándares actuales de seguridad.

Especialistas en ingeniería civil coinciden en que el deterioro de las infraestructuras responde a la acumulación de años de mantenimiento irregular.

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