
El Gobierno de Sánchez ha aprobado este martes, en el Consejo de Ministros, el envío de una contribución voluntaria de un millón de euros a la Misión de la Unión Africana en Apoyo y Estabilización de Somalia (AUSSOM), una operación lanzada el pasado 1 de enero para evitar el colapso del país del Cuerno de África.
La Moncloa justifica la transferencia asegurando que Somalia podría desestabilizar «toda la región del Cuerno de África y enlazar con el Sahel», considerado por el Ejecutivo como una zona «prioritaria para España» dentro de la Estrategia España-África 2025-2028. Según el Gobierno, la misión atraviesa un «impasse financiero» y la ayuda española pretende evitar su «colapso».
El Ejecutivo afirma que esta aportación reforzará la arquitectura africana de seguridad, contribuirá a la «transición hacia un país estable y unido» y permitirá a AUSSOM seguir operativa frente a los graves desafíos que persisten en territorio somalí.
Además de la contribución a Somalia, el Consejo de Ministros ha aprobado nuevas partidas económicas para diferentes estructuras internacionales vinculadas a la ONU y la OCDE.
Por un lado, España enviará 90.000 euros en 2025 a la Oficina de Evaluación del Sistema de Desarrollo Sostenible de Naciones Unidas (SWEO), encargada de elaborar informes independientes sobre el funcionamiento del sistema de desarrollo y los avances —o retrocesos— de la Agenda 2030.
Por otro, el Gobierno financiará con casi 175.000 euros (99.666 en 2025 y 75.334 en 2026) la revisión del Comité de Ayuda al Desarrollo (CAD) de la OCDE, organismo encargado de coordinar y supervisar la eficacia de la cooperación internacional.