El Gobierno de Pedro Sánchez destinará un millón de euros en alimentos y material sanitario a Cuba, en una decisión que ha vuelto a situar a España como uno de los principales respaldos diplomáticos del régimen castrista en el ámbito europeo.
La ayuda será canalizada a través de la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID) y distribuida mediante el Programa Mundial de Alimentos (PMA) y la Organización Panamericana de la Salud, según ha anunciado el ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares. El jefe de la diplomacia española ha justificado el envío alegando el «endurecimiento del embargo» estadounidense y la necesidad de «paliar las necesidades del pueblo hermano cubano».
Sin embargo, la decisión llega en un momento en el que el régimen de La Habana continúa reprimiendo a la disidencia, manteniendo presos políticos y restringiendo libertades fundamentales, mientras responsabiliza exclusivamente a factores externos de la grave crisis económica y sanitaria que atraviesa la isla.
El anuncio se produce tras una reunión entre Albares y el canciller cubano, Bruno Rodríguez, celebrada a petición de este último. Apenas un día después, el Ministerio de Exteriores confirmó el desembolso, que se suma a otros gestos diplomáticos del Ejecutivo español hacia el régimen cubano en los últimos años.
Albares ha insistido en que «España está siempre junto a todos los pueblos hermanos de América Latina», enmarcando la medida dentro de la política exterior del Gobierno hacia la región. No obstante, críticos con la decisión subrayan que este tipo de ayudas, aunque formalmente canalizadas por organismos internacionales, alivian indirectamente la presión económica sobre un sistema político que no ha emprendido reformas estructurales ni avances democráticos.
La isla atraviesa una de las crisis más profundas de las últimas décadas, con escasez crónica de alimentos, medicamentos y suministros básicos. Pero mientras miles de cubanos siguen huyendo del país y denunciando la falta de libertades, el Ejecutivo español vuelve a optar por reforzar su interlocución con las autoridades del régimen.