
El Gobierno de Pedro Sánchez ha iniciado el proceso de profanación del Valle de los Caídos con el comienzo de los estudios geológicos en el subsuelo del conjunto monumental. Los trabajos han arrancado este lunes, coincidiendo con la reunión del presidente del Gobierno con el Papa León XIV en la Nunciatura Apostólica de Madrid.
El Ejecutivo ha enviado maquinaria al recinto para realizar las primeras perforaciones en la explanada situada ante la Basílica Pontificia. La actuación, según avanza OkDiario, se ha producido en el único día de la semana en el que el monumento permanece cerrado al público, mientras el Pontífice era recibido en el Congreso de los Diputados y mantenía después su encuentro con Sánchez.
Durante esa reunión participaron también el cardenal secretario de Estado, Pietro Parolin; el nuncio apostólico en España, monseñor Piero Pioppo; y el ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares. Al mismo tiempo, la maquinaria accedía al Valle de los Caídos para iniciar las catas previas en el terreno.
El Gobierno enmarca estos trabajos dentro de su plan de «resignificación» del Valle de Cuelgamuros, incluido en la aplicación de la Ley de Memoria Democrática. La intervención forma parte del proyecto de «reacondicionamiento» del recinto impulsado por el Ejecutivo socialista.
Para llevar a cabo esta primera prospección, el Ejecutivo no necesita licencia de obra ni comunicación previa al Ayuntamiento de San Lorenzo de El Escorial ni a Patrimonio Nacional. Se trata de una fase inicial de estudio del subsuelo antes de avanzar en nuevas actuaciones sobre el conjunto monumental.
Pablo Linares, presidente de la Asociación para la Defensa del Valle de los Caídos, ha confirmado el inicio de las catas en la explanada de la basílica y ha denunciado la actuación del Gobierno. «Es el principio del fin», ha lamentado.
Linares también ha criticado el momento elegido para comenzar los trabajos, al coincidir con la presencia del Papa León XIV en España. A su juicio, se trata de «un insulto en toda regla», especialmente porque las perforaciones se iniciaron mientras el Pontífice pronunciaba su discurso en el Congreso de los Diputados.
La actuación llega en un contexto de fuerte malestar entre numerosos católicos, que habían pedido al Papa que visitara de nuevo el Valle de los Caídos, como ya hizo en 2003 durante un encuentro con cientos de jóvenes. En plena polémica, el Ejecutivo ha dado el primer paso para reactivar sus planes sobre la explanada situada delante de la basílica.