
El efecto letal del Gobierno de Pedro Sánchez para las familias españolas ha dejado de ser una simple sensación general para convertirse, de facto, en una realidad demostrable con datos.
Desde 2018, el número de pobres en España ha aumentado en nada menos que 1,7 millones de personas, mientras el número de millonarios crecía en 35.000.
Según el Instituto Nacional de Estadística (INE), en 2025, un 17,5% de las mujeres españolas y un 17% de hombres se encontraban en situación de carencia material —el indicador que mide la incapacidad para afrontar ciertos gastos básicos—. Teniendo en cuenta la población, esta proporción equivale a unos 8,5 millones de personas, es decir, 1,7 millones más que en 2018 o un incremento del 26%. De estos, cuatro millones viven en situación de carencia material severa… mientras el Gobierno alienta la inmigración masiva.
María Miyar, directora de Estudios Sociales de Funcas, asegura que «España está todavía peor que en 2007 ya que no ha conseguido recuperarse de la situación creada hace casi 20 años».
Fermín Ojeda, decano del Colegio Oficial de Graduados Sociales, recuerda también un dato importante y es que existe una parte de la población que no está trabajando porque el subsidio público provoca que «cada vez menos gente quiere trabajar y prefiere vivir subsidiada».