El Ministerio de Transportes a través de Adif ha cerrado un acuerdo con Renfe, Iryo y Ouigo para prolongar hasta el próximo mes de diciembre el incremento medio de 25 minutos en los tiempos de viaje de los trenes de alta velocidad entre Madrid y Barcelona, una decisión que consolida los retrasos derivados del deterioro de la infraestructura ferroviaria y que, en la práctica, fija una nueva «normalidad» en el principal corredor de alta velocidad del país.
Según publica El Economista, la medida, en vigor desde el pasado martes, ratifica los horarios modificados tras la imposición de Limitaciones Temporales de Velocidad (LTV) en varios tramos de la línea, consecuencia directa de las reclamaciones de los maquinistas, que han denunciado reiteradamente el mal estado de la vía. Con este acuerdo, Adif busca estabilizar la operación diaria y ofrecer previsibilidad tanto a los viajeros como a las operadoras privadas y públicas.
Desde el gestor ferroviario sostienen que el objetivo es garantizar la prestación de los servicios, facilitar la venta de billetes en los próximos meses y ordenar la gestión de posibles compensaciones por retrasos. Fuentes de la compañía aseguran que el aumento del tiempo de viaje es «provisional» y que, si las revisiones técnicas lo permiten, se intentará recuperar los tiempos previos —con un mínimo de 2 horas y 37 minutos— para evitar que el trayecto supere de forma estructural la barrera de las tres horas.
Ouigo e Iryo fueron las primeras operadoras en reaccionar. La compañía francesa reorganizó desde la semana pasada varios servicios, reubicando pasajeros y reforzando trenes con doble composición para evitar una reducción de plazas. Desde el 5 de febrero, Ouigo opera con tiempos que oscilan entre 3 horas y 2 minutos y 3 horas y 30 minutos, muy por encima de los registros anteriores.
Iryo, por su parte, activó un plan provisional que incluye la supresión de dos servicios diarios y la opción de reembolso completo para los viajeros afectados. Renfe también ajustó sus horarios, con trayectos directos que ya superan las tres horas.
El acuerdo permite además adelantar la salida de los últimos trenes a las 20:00 para habilitar trabajos nocturnos de mantenimiento, hasta ahora lastrados por los retrasos acumulados. Pese a ello, las incidencias continúan. Este miércoles se registraron demoras de hasta una hora, provocadas tanto por las LTV a 160 km/h entre Madrid y Zaragoza como por reorganizaciones internas de material y personal.
Los maquinistas, sin embargo, mantienen sus reservas. Desde el sindicato SEMAF advierten de que los cálculos de Adif parten de una velocidad de 230 km/h, «incompatible» con el estado real de la vía. Recuerdan que, por normativa, pueden reducir la marcha si detectan anomalías, lo que impide recuperar los tiempos previos mientras persistan los problemas de seguridad.