
La Tesorería General de la Seguridad Social, dependiente del Gobierno, vendió a Iván Redondo, antiguo jefe de gabinete de Pedro Sánchez, y a su esposa una vivienda de 147 metros cuadrados situada en la calle Diego de León, en pleno barrio de Salamanca de Madrid. El matrimonio adquirió el inmueble por 1.120.921 euros, una cantidad que, según las estimaciones inmobiliarias recogidas por OkDiario, se sitúa cerca de medio millón de euros por debajo del valor medio que tendría una propiedad de esas características en una de las zonas más exclusivas de la capital.
La operación se formalizó el 16 de septiembre de 2025, mediante una escritura pública que posteriormente quedó inscrita en el Registro de la Propiedad el 7 de octubre. Según la documentación publicada, Redondo y su mujer figuran como propietarios del 50% de la vivienda cada uno, tras adquirir el inmueble que hasta entonces pertenecía al patrimonio inmobiliario de la Seguridad Social.
El precio acordado equivale a aproximadamente 7.625 euros por metro cuadrado, mientras que el portal inmobiliario Idealista sitúa el valor medio de la zona por encima de los 10.800 euros. Aplicando esta última referencia a la superficie del inmueble, su valoración teórica rondaría los 1,59 millones de euros. La diferencia con el importe abonado por el antiguo asesor de Sánchez alcanza así los 466.679 euros, cerca de un 30% menos. No obstante, se trata de una comparación con precios medios de la zona, no de una tasación individualizada de la vivienda.
El antiguo responsable de la estrategia política de Moncloa recurrió a financiación bancaria para completar la compra. En concreto, suscribió una hipoteca de 769.000 euros con un plazo de amortización de treinta años, cuya fecha de vencimiento está fijada para el 30 de septiembre de 2055. El préstamo fue formalizado ante notario el mismo día de la compraventa con una entidad financiera catalana.
La principal particularidad de esta adquisición reside en que el inmueble no salió a la venta mediante una subasta abierta a cualquier interesado. Redondo ya residía en el piso como arrendatario, una circunstancia que le permitió acogerse al derecho de adquisición preferente reconocido por la legislación de arrendamientos urbanos. Este mecanismo otorga al inquilino determinadas garantías para comprar la vivienda cuando el propietario decide desprenderse de ella, siempre que concurran los requisitos legales correspondientes.
La relación del antiguo jefe de gabinete con la propiedad se remonta a más de dos décadas atrás. Según la información publicada, su esposa había accedido inicialmente al inmueble en régimen de alquiler y, con el paso del tiempo, Redondo pasó a figurar como titular del contrato. Esta situación resultó determinante para que pudiera adquirir directamente la vivienda cuando la Administración decidió proceder a su enajenación.