Las aeronaves afectadas son modelos A400M pertenecientes al Ejército del Aire y del Espacio
El Gobierno deja en tierra 15 Airbus ‘reversibles’ para luchar contra el fuego por no haber puesto el kit antiincendios
El Gobierno deja en tierra 15 Airbus ‘reversibles’ para luchar contra el fuego por no haber puesto el kit antiincendios
Airbus. Redes sociales
Por LGI
24 de julio de 2026

Quince aviones militares fabricados por Airbus con los que el Gobierno contaba para reforzar la campaña de lucha contra los incendios forestales siguen sin incorporarse al operativo porque todavía no disponen del sistema que les permitiría intervenir en tareas de extinción. Aunque el Ejecutivo anunció hace meses que estas aeronaves formarían parte del dispositivo estatal de este verano, los trabajos de adaptación continúan y los aparatos permanecen fuera de servicio para este cometido.

Las aeronaves afectadas son modelos A400M pertenecientes al Ejército del Aire y del Espacio. Se trata de aviones de transporte militar capaces de desempeñar distintas funciones, desde el traslado de tropas y material hasta el lanzamiento de paracaidistas, el reabastecimiento en vuelo o misiones de vigilancia marítima. El plan consistía en dotar temporalmente a quince de estas unidades de un equipo específico para combatir incendios forestales.

Ese sistema consiste en un módulo desmontable que se instala en la bodega de carga y permite descargar hasta 20.000 litros de agua o producto retardante a través de la rampa trasera del avión. Además, los depósitos pueden volver a llenarse en pocos minutos mediante equipos convencionales utilizados sobre el terreno. La tecnología ya había sido ensayada anteriormente tanto en España como en Francia con resultados satisfactorios.

La incorporación de estos aviones comenzó a estudiarse tras la complicada campaña de incendios del pasado verano. Las conversaciones entre el Ministerio para la Transición Ecológica y Airbus desembocaron en un acuerdo para adaptar parte de la flota militar con el objetivo de ampliar la capacidad de respuesta del Estado frente a grandes fuegos.

De hecho, durante la presentación oficial del dispositivo nacional contra incendios celebrada el pasado mes de mayo, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, anunció expresamente que el operativo contaría con quince A400M equipados con el nuevo sistema antiincendios desarrollado por Airbus. También avanzó la incorporación de nuevos helicópteros Chinook y Cougar para reforzar los medios aéreos disponibles.

Sin embargo, esa previsión todavía no se ha materializado. Entre las razones figura que el Ministerio de Defensa aún no ha recibido la totalidad de los aviones adquiridos años atrás. De los 27 A400M previstos, únicamente han sido entregados catorce, mientras que el decimoquinto se encuentra pendiente de incorporación. A ello se suma que los equipos de extinción todavía no han sido instalados en los aparatos ya disponibles.

Ni Airbus ni los ministerios de Defensa y Transición Ecológica han ofrecido durante semanas explicaciones detalladas sobre el estado del proyecto. Finalmente, fuentes gubernamentales se limitaron a confirmar que las labores de instalación continúan en marcha y que corresponde a la compañía aeronáutica ejecutar los trabajos necesarios para adaptar los aviones.

La ausencia de estas aeronaves obliga al Ejecutivo a seguir apoyándose en el resto del dispositivo estatal, compuesto actualmente por 25 aviones anfibios de distintas capacidades y 31 helicópteros destinados al lanzamiento de agua y al transporte de personal. Algunos de estos medios han soportado una elevada carga de trabajo durante las últimas semanas, llegando incluso a permanecer temporalmente fuera de servicio por averías o por haber alcanzado el límite de horas de vuelo permitido.

La intensa actividad registrada durante los incendios de Los Gallardos (Almería), Orés (Zaragoza) y La Mierla (Guadalajara) ha puesto a prueba esa capacidad operativa. El pasado 20 de julio fue la jornada con mayor despliegue de medios estatales, con quince aviones, dos helicópteros y un aparato de coordinación trabajando simultáneamente en distintos incendios. Días después seguían interviniendo varios hidroaviones, helicópteros y aeronaves de coordinación, junto a los recursos aportados por las comunidades autónomas.

Además de los medios aéreos, el Estado mantiene desplegados este verano los efectivos de las Brigadas de Refuerzo de Incendios Forestales (BRIF), con alrededor de 600 especialistas, además del apoyo de la Guardia Civil y de la Unidad Militar de Emergencias (UME) cuando las circunstancias lo requieren.

Noticias de España