
El Gobierno de Pedro Sánchez destinará 373.349,77 euros de fondos públicos al suministro de ultramarinos para el Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes (CETI) de Ceuta, un contrato que incluye miles de kilos de fiambre de pavo y de pollo halal, mortadela de pollo halal y polvorones halal destinados a los inmigrantes ilegales acogidos en el centro. El expediente, formalizado por el Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, tiene una duración inicial de 12 meses y puede prorrogarse hasta 36 meses más.
Según el listado de productos adjudicado, el contrato contempla 2.358 kilos de fiambre de pavo halal, 842 kilos de fiambre de pollo halal y 1.908 kilos de mortadela de pollo halal (en dos variedades, una de ellas con aceitunas), además de 170 kilos de polvorones surtidos halal. Estos artículos forman parte de un lote más amplio de 75 referencias que incluye aceite, arroz, atún, azúcar, galletas, mermeladas, zumos y otros ultramarinos, con un coste total que ronda los 373.350 euros.
El contrato, avanzado por @CanarioToday, ha sido firmado por la secretaria de Estado de Migraciones, Pilar Cancela Rodríguez, y adjudicado a la empresa ceutí Vivera Atlántico Mediterráneo SL. El documento oficial indica que el suministro está destinado al CETI de Ceuta y aparece cofinanciado por la Unión Europea. La licitación se tramitó por procedimiento abierto con un valor estimado, incluyendo posibles prórrogas, de casi 1,8 millones de euros.
La adjudicación se produce en el contexto de la invasión migratoria que vive Ceuta desde finales de julio, cuando decenas de miles de personas cruzaron de forma irregular desde Marruecos. El CETI, ya saturado, concentra buena parte de la atención humanitaria que el Ejecutivo destina a quienes permanecen en la ciudad autónoma. El Gobierno ha aprobado además un plan de choque de 309 millones de euros para Ceuta, de los que 118 millones se reservan a la acogida de inmigrantes adultos y menores.
No es el único contrato alimentario vinculado al centro. En agosto se conoció otra adjudicación, de casi seis millones de euros, para el suministro de víveres de cocina del CETI, que exige certificado de sacrificio halal en carnes de ternera, pollo y cordero y excluye el cerdo. El lote de ultramarinos ahora difundido concreta, con cifras y kilos, productos de charcutería y dulces específicamente etiquetados como halal.
La publicación de las cantidades de fiambre, mortadela y polvorones halal ha generado un fuerte debate sobre el uso de recursos públicos en un momento de tensión social en Ceuta. Críticos del Ejecutivo consideran que el gasto, sufragado con impuestos de los contribuyentes, prioriza menús adaptados a preceptos religiosos de quienes han entrado irregularmente, mientras la ciudad autónoma reclama más apoyo para vecinos, servicios y control fronterero.