Un confidente argelino de la Ertzaintza y uno de los condenados por colaborar con la célula yihadista que cometió los atentados del 17 de agosto de 2017 en Barcelona y Cambrils figuran entre los islamistas expulsados por España en lo que va de 2024.
El Balance del terrorismo en España 2024 del Centro Memorial de las Víctimas del Terrorismo, repasa las expulsiones de extranjeros vinculados con el yihadismo, a los que se aplica la normativa al ser considerados una amenaza para la seguridad nacional.
Uno de los casos más llamativos fue el de un argelino residente en Vitoria y confidente de la Ertzaintza, que fue expulsado en abril por orden de la Audiencia Nacional. El informe detalla que fue detenido en 2018 y condenado, pero más tarde absuelto por el Supremo tras recibir informes favorables de la Policía vasca.
Ese mismo mes también fue expulsado Said Ben Iazza, uno de los tres condenados por ayudar a la célula de Ripoll, responsable directa de los atentados del 17-A. Ben Iazza facilitó un vehículo y documentación a los terroristas.
El repaso del Centro Memorial también incluye la expulsión en febrero de Said Lachhad, marroquí condenado a siete años de cárcel por haber combatido en Siria tanto con Al Qaeda como con el Estado Islámico. Tras su regreso a España, se dedicó al reclutamiento de nuevos yihadistas.
En marzo, la Policía detuvo en Zaragoza al argelino Nouh Mediouni, recién salido de prisión por pertenecer a Al Qaeda. Fue trasladado a Almería y expulsado a su país por vía marítima.
En junio fue el turno de Mohamed Harrak, marroquí arrestado en Mallorca en 2016 por su vinculación con el islamismo radical. Aunque fue absuelto y alegó colaborar con el CNI, la Audiencia Nacional aprobó su expulsión.
Ya en agosto, la Policía expulsó a un individuo con conducta violenta y supuestos vínculos yihadistas que vivía en Gelida (Barcelona). Según el informe, mostraba actitudes agresivas contra mujeres y homosexuales y fue calificado como una grave amenaza para el país.
En septiembre, 13 individuos con múltiples antecedentes fueron expulsados desde Tarragona. Uno de ellos había cumplido condena por colaboración con grupos yihadistas.
Marruecos, principal origen de los detenidos desde 2016
El informe también destaca que los marroquíes representan el 41% de los detenidos por terrorismo islamista en España desde 2016, seguidos de los españoles con algo más del 34%. En 2024, 30 detenidos eran españoles (37%) y 26 marroquíes (casi un tercio).
Les siguen a gran distancia los originarios de Argelia, Siria y Líbano (tres detenidos cada uno), Pakistán y Palestina (dos), y Chechenia, Jordania, Yemen, Tayikistán y México, con uno cada uno. Del 8,64% no se conoce la nacionalidad.
Otro de los datos más preocupantes del balance es el aumento de menores implicados en actividades yihadistas. En 2024 fueron detenidos 15 menores, una cifra que supera la suma de los arrestados en los siete años anteriores.
El caso más grave: un joven de 17 años detenido en Montellano (Sevilla), que ensayaba con explosivos TAPT —conocido como «la madre de Satán»— en un descampado.
Además, en 2024 fueron arrestadas ocho mujeres, cifra similar a la del año anterior. Desde 2015, ya son 52 las mujeres detenidas por delitos vinculados al yihadismo.
Todo ello confirma que la amenaza islamista sigue activa dentro de nuestras fronteras, incluso cuando se infiltra en instituciones o colabora con cuerpos policiales.