
El hijo de José Luis Ábalos, Víctor Ábalos, ha ‘cantado’ contra gran parte de la cúpula socialista durante una entrevista en el programa En Boca de Todos, donde ha lanzado graves acusaciones sobre el papel del PSOE en las defensas de algunos de los investigados en los casos de corrupción que sacuden al partido. En su intervención, el hijo del exministro de Transportes aseguró que la formación habría pagado abogados para tratar de controlar determinadas estrategias judiciales.
Víctor Ábalos fue especialmente duro al referirse al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, del que puso en duda que pudiera desconocer lo que estaba ocurriendo a su alrededor. «No seamos ingenuos», afirmó, antes de cuestionar la idea de un jefe del Ejecutivo aislado de las informaciones internas del partido o de los asuntos que afectan a miembros de su entorno político.
El hijo del exdirigente socialista sostuvo que resulta «imposible» que un presidente del Gobierno no tenga conocimiento de determinadas cuestiones cuando, según su versión, sí le llegan datos sobre la vida privada de ministros o sobre los negocios de familiares de altos cargos. En ese punto, defendió que sus actividades empresariales eran «legales» y censuró que se utilizara esa información mientras otros asuntos quedaban sin explicación pública.
Durante la entrevista, Víctor Ábalos afirmó que dentro del PSOE existen dinámicas de información y contrainformación entre distintos sectores internos. Según su análisis, al presidente le llegarían versiones por varias vías y su responsabilidad sería gestionar esas informaciones. Sin embargo, acusó a Sánchez de utilizarlas en beneficio propio y de apartar a quienes considera un lastre político cuando conviene a sus intereses.
Las declaraciones más graves llegaron cuando el hijo de José Luis Ábalos señaló directamente al Partido Socialista por haber pagado abogados de varias personas vinculadas a causas judiciales. «Estoy acusando al Partido Socialista de que ha pagado abogados», dijo, antes de añadir que entre esas defensas estaría la de su padre.
En concreto, Víctor Ábalos se refirió al abogado Aníbal, de quien aseguró que cobró del PSOE. «Aníbal le pagaba el PSOE. Aníbal cobró del Partido Socialista», afirmó durante la entrevista. El hijo del exministro añadió que, según su versión, esa circunstancia terminará acreditándose y que lo más difícil será demostrar el origen del dinero que, presuntamente, habría salido en efectivo.
El entrevistado también apuntó a otros abogados que, según dijo, habrían estado en situaciones similares. Mencionó el caso de Oliver, letrado vinculado a Koldo, y sugirió que la clave está en preguntarse por qué ni Koldo ni su padre continúan actualmente con esos representantes legales. Para Víctor Ábalos, ese cambio demostraría que ambos detectaron una maniobra de control.
Según su relato, José Luis Ábalos habría comprendido pronto que la estrategia buscaba condicionarle. «Mi padre ve rápido la jugada», aseguró. A su juicio, el PSOE habría intentado «maniatar» al exministro y controlar los tiempos de su defensa, hasta que Ábalos entendió que podía acabar cargando solo con las consecuencias políticas y judiciales del caso.
Víctor Ábalos sostuvo que su padre cambió de abogado al percibir que la dirección socialista pretendía dejarle aislado. Según explicó, el exministro habría llegado a la conclusión de que el partido buscaba que él asumiera en solitario el desgaste de la causa, mientras desde el entorno socialista se mantenía el control de los movimientos procesales.
El hijo del exministro también introdujo otro elemento de enorme gravedad. Aseguró que dos meses antes del cese de José Luis Ábalos, en junio de 2021, José Bono le habría advertido de que «el chico que siempre le acompañaba» (Koldo García) tenía intervenidas sus llamadas. Víctor Ábalos reclamó al Gobierno que explique si esa afirmación es cierta y bajo qué circunstancias se produjo esa supuesta investigación.
«A mi padre se le ha investigado», afirmó de forma tajante. Con esa frase, Víctor Ábalos elevó el tono de sus acusaciones y situó la presión sobre el Ejecutivo, al que pidió explicaciones sobre las supuestas maniobras internas que habrían rodeado la caída política del exministro.
La intervención de Víctor Ábalos abre un nuevo frente en la crisis que afecta al PSOE por los distintos procedimientos judiciales en curso. Sus palabras apuntan no solo a una estrategia de control político sobre determinados investigados, sino también a una posible utilización de abogados y de información sensible para modular las defensas y los tiempos de cada causa.