
El Instituto Nacional de Estadística (INE) continúa sin disponer de una estadística oficial que refleje el número total de personas fallecidas por ahogamiento en España, pese a que distintos especialistas sostienen que se trata de la principal causa de muerte accidental en el país. La ausencia de un registro unificado, denuncian, dificulta conocer la verdadera dimensión del problema y poner en marcha políticas eficaces de prevención.
Según los datos recopilados por Eduardo Blasco de Imaz, portavoz de la Campaña contra el Ahogamiento del Gobierno de Canarias, durante 2025 perdieron la vida por esta causa un total de 2.465 personas, una cifra que supera ampliamente las víctimas mortales registradas en accidentes de tráfico. Además, la evolución de 2026 apunta a que la tendencia continúa al alza.
En lo que va de año, el recuento elaborado por este especialista cifra en 264 los ahogamientos accidentales, lo que supone 34 fallecidos más que en el mismo periodo del ejercicio anterior. Entre los casos más recientes figuran las muertes de dos niños de corta edad en piscinas privadas ocurridas con menos de un día de diferencia.
Ante la inexistencia de datos oficiales, Blasco de Imaz lleva años recopilando información procedente de las diferentes comunidades autónomas para elaborar un balance nacional. El jurista considera que la falta de una base estadística estatal provoca que el problema permanezca prácticamente invisible para las administraciones y para buena parte de la sociedad.
El experto, además de jurista especializado en esta materia, es buzo profesional y campeón del mundo de rescate. A su juicio, disponer de una estadística nacional permitiría impulsar campañas de sensibilización similares a las desarrolladas por Canarias y, más recientemente, Andalucía, con el objetivo de reducir el número de fallecimientos evitables.
Blasco de Imaz lamenta que hasta ahora ningún Ejecutivo haya promovido una campaña estatal específica para prevenir los ahogamientos. En su opinión, la ausencia de iniciativas institucionales contrasta con la gravedad de un fenómeno que provoca cientos de muertes cada año tanto en playas como en piscinas, embalses o ríos.
Los datos recopilados por el especialista reflejan que el número de víctimas por ahogamiento accidental aumentó un 15,64% durante 2025. Uno de los mayores incrementos se registró en Galicia, donde las muertes llegaron a duplicarse respecto al año anterior, especialmente durante los meses de invierno.
El especialista insiste en que el riesgo no se limita a la temporada estival ni a las zonas costeras. Recuerda que los accidentes se producen durante todo el año y también en espacios del interior, por lo que considera imprescindible reforzar la educación preventiva entre toda la población, especialmente entre las familias con menores.
Otro de los aspectos que preocupa al experto es la evolución del perfil de las víctimas. Aunque históricamente la mayoría de los fallecidos eran hombres, durante 2025 se produjo un incremento cercano al 30% en el número de mujeres que perdieron la vida por ahogamiento, un cambio que atribuye, entre otros factores, a la evolución de los hábitos relacionados con las actividades acuáticas.
La protección de los niños ocupa un lugar central en sus recomendaciones. Blasco de Imaz recuerda que un bebé puede ahogarse en apenas unos segundos y advierte de que incluso cantidades muy reducidas de agua pueden resultar mortales. Según su balance, seis menores fallecieron el pasado año en piscinas hinchables instaladas en domicilios particulares, una tragedia que, sostiene, podría evitarse en muchos casos mediante una vigilancia permanente y una mayor concienciación social.