
El PP de Cataluña ha decidido colocar el islam en el centro de su nueva ponencia política, aunque lo hace desde una posición marcada por la ambigüedad: declara que «el islam es respetable» mientras reconoce que en la región se consolidan comunidades paralelas, prácticas incompatibles con la igualdad y redes de radicalización, según recoge el ABC.
El documento, que será debatido en el XVI Congreso del PP catalán el próximo 27 de junio, sostiene que el islam está amparada por la libertad de culto y debe ser respetada. Al mismo tiempo, admite que Cataluña afronta problemas crecientes ligados al burka, el niqab, la mutilación genital femenina, los matrimonios forzados y la difusión de discursos contrarios a los valores democráticos.
«Respetamos la libertad religiosa, el islam es respetable», afirmó Juan Milián, coordinador de la ponencia y senador del PP, antes de reclamar una mayor vigilancia frente a quienes pretenden imponer normas religiosas sobre la ley civil.
La ponencia reconoce expresamente que «ya hay quien levanta comunidades al margen de las normas comunes de convivencia» en Cataluña y promete que el partido no mirará hacia otro lado. Los populares reclaman reforzar los controles sobre las redes extremistas, impedir la difusión de mensajes contrarios a la democracia en instituciones públicas y prohibir el burka y el niqab en espacios públicos.
El documento también denuncia la mutilación genital femenina y los matrimonios forzados como «agresiones brutales» contra las mujeres y las niñas. El PP propone endurecer los controles fronterizos para impedir la salida de menores en riesgo y reforzar la protección de las víctimas.
Sin embargo, el partido evita abordar las causas políticas y demográficas que han favorecido la formación de estas comunidades, entre ellas la inmigración masiva, el fracaso de la integración, la financiación extranjera de centros religiosos o la tolerancia institucional ante prácticas incompatibles con la cultura europea.