
El presidente del PNV, Aitor Esteban, ha manifestado que comprende el «dolor» de las víctimas del terrorismo derivado de las decisiones judiciales y penitenciarias que han permitido el excarcelamiento de terroristas y dirigentes de la sanguinaria banda ETA pero ha subrayado que no comparte la idea de la revancha, y ha defendido que el marco normativo vigente debe ser aplicado conforme a derecho.
En una entrevista concedida al diario El Correo, Esteban ha señalado que la aplicación del artículo 100.2 del Reglamento Penitenciario se produce con el aval de los órganos técnicos responsables de la gestión penitenciaria, a los que ha atribuido un criterio independiente y profesional.
El dirigente separatista ha insistido en que, pese a la sensibilidad que suscitan estas decisiones, la legalidad constituye el marco de actuación prioritario en un Estado de derecho.
Respecto a la situación de las víctimas, Esteban ha reconocido el carácter persistente del sufrimiento asociado al terrorismo, afirmando que «ese dolor nunca va a desaparecer». Sin embargo, ha añadido que la convivencia democrática exige la aplicación estricta de las leyes y la renuncia a enfoques de carácter punitivo más allá de lo establecido en el ordenamiento jurídico.
En relación con la política penitenciaria, el presidente del PNV ha señalado que el régimen de semilibertad contemplado en el artículo 100.2 ha sido aplicado a un número reducido de internos vinculados a ETA, incluyendo antiguos dirigentes de la organización. Estas decisiones se enmarcan, según ha explicado, en los criterios técnicos establecidos por la administración penitenciaria.
Asimismo, Esteban ha reconocido la existencia de un impulso por parte del Gobierno vasco orientado a favorecer procesos de normalización política y social, con el objetivo de «reducir tensiones históricas» en el ámbito político. En este contexto, ha interpretado algunas de estas medidas como elementos destinados a disminuir la conflictividad.