
La hipocresía del PSOE vuelve a reflejarse con la crisis de la vivienda: mientras el partido sitúa la lucha contra los fondos buitre entre sus principales mensajes políticos, el PSOE de Madrid y Óscar Puente utilizaron las inversiones de BlackRock como argumento para defender la gestión socialista. Las publicaciones contrastan con el discurso con el que Pedro Sánchez afronta las elecciones del 29 de noviembre, convocadas tras el rechazo parlamentario a sus decretos de vivienda.
La cuenta del PSOE de Madrid compartió una noticia de noviembre de 2023 que anunciaba que BlackRock ultimaba su primera inversión inmobiliaria en España. La formación aprovechó aquella información para responder a las críticas del PP sobre la situación del país: «Para el @ppmadrid España se rompe, es una dictadura y no hay seguridad jurídica». A continuación, remataba: «Deberían explicárselo al mayor fondo privado internacional de inversiones».
El mensaje presentaba así el interés inmobiliario de la gestora como una muestra de confianza en España. No cuestionaba el destino de la inversión ni advertía de sus posibles consecuencias para el acceso a la vivienda. Por el contrario, lo incorporaba a su argumentario contra la oposición, precisamente a partir de una operación relacionada con el sector que ahora ocupa el centro de la confrontación política.
Óscar Puente recurrió a una fórmula similar el 1 de mayo de 2024. El ministro compartió una entrevista cuyo titular señalaba que BlackRock invertía 60.000 millones de euros en la economía española y escribió: «Qué raro que uno de los 3 fondos de inversión más grandes del mundo se fije en un país gobernado por social comunistas bolivarianos, y se anime a invertir la friolera de 60.000 M€ en él». Esa cifra se refería al conjunto de la economía española, no exclusivamente a la vivienda.
Ante las críticas, Puente insistió en su planteamiento con otra publicación. Tras burlarse de lo que denominó «la Berdadera Hisquierda», añadió: «Qué raro que Black Rock ande invirtiendo un pastizal en España y no haya puesto todos los huevos en Argentina». El ministro defendía de nuevo la presencia inversora de la gestora como un argumento favorable al Gobierno, incluso frente a los reproches procedentes de la izquierda.
El contraste está en el uso político de esas inversiones: el capital de BlackRock servía para reivindicar la confianza en el Ejecutivo, mientras el PSOE presenta ahora sus medidas de vivienda como una respuesta frente a los fondos buitre y la especulación. Las publicaciones acreditan ese respaldo público, aunque no demuestran que el partido autorizase la llegada de la gestora a España ni que los 60.000 millones mencionados por Puente correspondieran a una nueva operación inmobiliaria. La contradicción que dejan documentada es la de un partido que celebró esas inversiones y que ahora hace del enfrentamiento con los grandes fondos una de sus banderas.