La inyección de 53 millones de euros de fondos públicos aprobada por el Gobierno de Pedro Sánchez en 2021 para rescatar a Plus Ultra Líneas Aéreas no sólo benefició a la cúpula de la compañía. Según una investigación periodística de El Confidencial, ese dinero ha servido de salvavidas directo al régimen comunista de Cuba, que ha convertido a la aerolínea española en su operador de referencia ante el colapso de Cubana de Aviación y la crisis de la venezolana Conviasa.
El propio presidente cubano, Miguel Díaz-Canel, ha utilizado en múltiples viajes oficiales un Airbus A330-200 de Plus Ultra, matrícula EC-KOM, una aeronave con capacidad para más de 300 pasajeros y autonomía intercontinental. El coste de alquiler de un aparato de este tipo ronda los 30.000 euros por hora de vuelo, una cifra inasumible para un país con salarios medios de apenas 16 dólares mensuales y sumido en una profunda crisis sanitaria, energética y económica.
Desde 2023, Díaz-Canel ha empleado este avión para desplazarse a Nueva York (ONU), Emiratos Árabes Unidos, Qatar, Irán, Vietnam, China y Laos, siempre con el logotipo de Plus Ultra visible. No consta ningún concurso público, ni transparencia sobre quién asume el coste real de estos vuelos ni en qué condiciones se prestan.
El respaldo español ha sido clave para que La Habana evite el aislamiento aéreo. Cubana de Aviación apenas mantiene dos aeronaves operativas, ambas antiguas y poco fiables, mientras que Conviasa —antigua alternativa del eje bolivariano— sufre sanciones internacionales, impagos de seguros y falta de repuestos, lo que ha obligado al régimen de Nicolás Maduro a cancelar rutas internacionales.
Además de facilitar vuelos VIP al aparato del Estado cubano, Plus Ultra ha firmado acuerdos ACMI (alquiler húmedo) con Cubana de Aviación para operar rutas comerciales clave. Desde hace años cubre conexiones entre La Habana y Barcelona, y más recientemente La Habana–Buenos Aires y La Habana–Frankfurt, recuperando un enlace directo con Alemania inexistente desde hacía dos décadas. Todo ello bajo código cubano, sosteniendo artificialmente la red aérea del régimen.
El turismo es otro frente crítico. Cuba aspiraba a cerrar 2025 con 2,6 millones de visitantes, pero las previsiones ya reconocen que difícilmente alcanzará los 1,9 millones, el peor dato desde 2003 (excluyendo la pandemia). Sin las plazas y rutas aportadas por Plus Ultra, el desplome sería aún mayor, privando al régimen de divisas esenciales.
El caso adquiere una dimensión judicial relevante. El Juzgado de Instrucción nº 15 de Madrid investiga a directivos de Plus Ultra por presunto blanqueo de capitales, vinculando la estructura de la aerolínea con fondos del régimen chavista, contrabando de oro y el uso irregular de las ayudas públicas concedidas por el Consejo de Ministros de PSOE y Podemos en marzo de 2021.
La conexión política es evidente: los impulsores de Plus Ultra proceden del entorno financiero de Caracas, y en la trama aparece un asesor de máxima confianza del expresidente José Luis Rodríguez Zapatero, convertido desde hace años en lobista internacional del chavismo y sus aliados, entre ellos Cuba.