
Los agentes de la Policía Nacional desplegados en Ceuta han denunciado las «condiciones indignas» en las que permanecen alojados mientras participan en el dispositivo puesto en marcha tras la invasión migratoria. El sindicato JUPOL ha difundido varias fotografías para mostrar las diferencias entre los colchones utilizados por algunos policías en antiguos barracones militares y los nuevos instalados en las carpas habilitadas para alojar a los invasores.
Las imágenes muestran, por un lado, colchones deteriorados y con manchas en las instalaciones destinadas a los efectivos policiales y, por otro, literas equipadas con colchones nuevos todavía protegidos por sus envoltorios de plástico. «Una imagen vale más que mil palabras», ha señalado JUPOL al divulgar la comparación en sus redes sociales.
Desde el sindicato precisan que su protesta no cuestiona que los inmigrantes dispongan de unas condiciones adecuadas, sino el trato recibido por los propios agentes enviados a la ciudad autónoma. «No decimos que los inmigrantes no tengan derecho a dormir en un colchón nuevo y cómodo», explican, pero consideran contradictorio que se alegue falta de recursos para mejorar las instalaciones policiales mientras se adquiere nuevo material para los centros de acogida.
Parte de los efectivos, según JUPOL, está pernoctando en viejos barracones cedidos por el Ministerio de Defensa que llevaban años sin utilizarse y que tuvieron que ser reabiertos rápidamente ante la necesidad de alojar a los policías desplazados. El sindicato sostiene que algunos de esos espacios presentan importantes deficiencias de higiene y salubridad y denuncia que los agentes están descansando sobre colchones «viejos, incómodos y mugrientos».
Las críticas se producen además después de semanas de operativos especialmente exigentes. El portavoz de JUPOL, Aarón Rivero, ha advertido de que los policías están afrontando jornadas prolongadas mientras carecen en algunos puntos de servicios básicos. Entre las reclamaciones planteadas figura incluso la instalación de baños para los efectivos destinados en la playa del Trampolín.
El sindicato también ha vuelto a reclamar controles médicos para los policías que regresan de Ceuta debido a su exposición a posibles riesgos sanitarios. Rivero asegura que se ha detectado «un nuevo caso de sarna» y sostiene que llevan desde el comienzo de la crisis solicitando reconocimientos médicos y medidas destinadas a reducir posibles contagios.
«No estamos pidiendo privilegios, estamos pidiendo que se cumpla la ley», ha resumido el portavoz sindical. JUPOL insiste así en que el dispositivo extraordinario desplegado en Ceuta debe ir acompañado de alojamientos adecuados, descanso y unas condiciones mínimas de higiene y seguridad para los agentes encargados de mantener el operativo.