
La candidatura con la que Pedro Sánchez recuperó el liderazgo del PSOE en las primarias de 2017 fue financiada, en gran parte, por su suegro, el empresario Sabiniano Gómez. Así lo han asegurado fuentes socialistas consultadas por Vozpópuli, que han sostenido que Gómez, vinculado al sector de la gestión de saunas y locales de prostitución, costeó tanto esa campaña como la de 2014, cuando Sánchez venció a Eduardo Madina.
Según esta información, quien entonces era secretario de Organización, José Luis Ábalos, ha conservado registros de los gastos de la campaña de 2017, que él mismo se encargó de coordinar. Las fuentes citadas han señalado que el apoyo económico del suegro de Sánchez se canalizaba a través de su hija, Begoña Gómez, quien entregaba los fondos a Ábalos para la organización de actos, viajes y logística electoral.
En el entorno socialista se referían a Sabiniano Gómez como «el quinto del Peugeot», en alusión a los cinco pilares que habrían sostenido el retorno político de Sánchez. Durante esa etapa, el hoy presidente del Gobierno no era diputado ni contaba con ingresos fijos, a diferencia de sus rivales Susana Díaz y Patxi López, quienes sí disponían de recursos públicos y partidarios.
La financiación de la campaña incluyó también colectas informales y apoyos locales, como la venta de lotería impulsada por agrupaciones como la de Carcaixent (Valencia). Sin embargo, las fuentes han minimizado el impacto económico de estas iniciativas: «Con lo recaudado no se pagaba ni la gasolina de un día», afirman.