
El padre de Begoña Gómez, Sabiniano Gómez, alquiló en 1980 un céntrico local propiedad de Muface en la calle San Bernardo 38 de Madrid con el compromiso de destinarlo a una «exposición y tienda de muebles», pero el inmueble terminó convertido en la conocida Sauna Adán, un local donde la Policía acreditó que se ejercía la prostitución masculina.
Según la documentación oficial y los testimonios recogidos por El Debate, la familia Gómez mantuvo durante décadas el control de varios espacios del edificio. Primero arrendó el bajo, la primera planta y el sótano. Seis años después, en 1986, amplió el contrato con un ático que debía servir como «ampliación y complemento» de los inmuebles ya alquilados.
El caso vuelve a situar el foco sobre el entorno familiar de la mujer del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, por el uso real de unos inmuebles públicos alquilados a precios muy inferiores al mercado y vinculados durante años a actividades de prostitución.
La Sauna Adán careció inicialmente de licencia adecuada. Según la información recopilada, el local intentó operar bajo fórmulas como peluquería, salón de belleza o gimnasio-sauna, aunque las inspecciones policiales acreditaron la actividad de prostitución en el inmueble.
El negocio permaneció bajo titularidad de la familia hasta 2022, cuando Pedro Sánchez llevaba ya cuatro años instalado en La Moncloa. El arrendamiento original se había firmado por 49.700 pesetas mensuales, unos 298 euros, con el pretexto de abrir una tienda de muebles.
El ático, arrendado en 1986 por 543.432 pesetas al año, unos 3.266 euros, también siguió durante décadas en manos de la familia. En 2024, la renta anual ascendía a 10.585,81 euros, fraccionada en mensualidades de 882,15 euros, una cantidad muy inferior al valor habitual de mercado para un ático céntrico en Madrid.
El testimonio de Paco de Narváez, responsable de publicidad de la revista Mensual entre 2003 y 2005, añade una derivada especialmente delicada. Según su relato, acudía cada mes a la Sauna Adán para cobrar anuncios publicitarios y asegura que «el gran negocio de Sabiniano empezó en los años 80». También sostiene que en el ático había habitaciones destinadas a encuentros sexuales discretos.
De Narváez afirma que a ese espacio acudían «políticos, gente del clero y del deporte» y que en una ocasión un encargado le hizo un comentario sobre posibles grabaciones. El testigo no acredita que esas grabaciones existan ni que sean las mismas a las que se ha referido el excomisario Villarejo, pero su relato cobra relevancia tras la aparición de menciones a las saunas del suegro de Sánchez en el informe de la UCO sobre el llamado caso Leire.
El informe número 89/2026 de la UCO recoge mensajes entre la periodista Patricia López y Leire Díez, conocida como la «fontanera» del PSOE, sobre el traslado de «audios e información sobre las cloacas contra» el presidente del Gobierno a Santos Cerdán tras la carta a la ciudadanía de abril de 2024.
Además, De Narváez asegura que Begoña Gómez era en ocasiones la persona que pagaba las facturas publicitarias en una oficina del mismo edificio. Según su testimonio, entre 2003 y 2005 coincidió con ella «8 o 10 veces» y era quien abonaba y firmaba los recibos.
La documentación municipal también apunta a una actividad irregular prolongada. Entre 2006 y 2019 se llevaron a cabo 30 inspecciones y se formularon 86 denuncias administrativas relacionadas con la actividad del local. Entre 2018 y 2022 constan además siete denuncias por tenencia de sustancias estupefacientes en los alrededores.