es una actividad estratégica para fijar población en la región
El toro bravo genera más de 400 millones al año y sostiene 10.000 empleos en Castilla-La Mancha
El toro bravo genera más de 400 millones al año y sostiene 10.000 empleos en Castilla-La Mancha
Un toro de lidia. Europa Press.
Por LGI
22 de mayo de 2026

El Gobierno de Castilla-La Mancha ha defendido el papel del toro bravo como uno de los principales sostenes económicos, culturales y medioambientales del mundo rural durante la jornada celebrada en Toledo bajo el título «El toro bravo: ecosistemas agrarios, economía, sociedad y cultura». El Ejecutivo autonómico ha subrayado que la ganadería de lidia no sólo representa una tradición arraigada, sino también una actividad estratégica para fijar población, conservar la dehesa y sostener miles de empleos en el campo.

La directora general de Ordenación Agropecuaria, Lydia Benítez, reivindicó el valor del sector y aseguró que proteger el toro bravo «es más que una actividad ganadera, es un pilar fundamental de nuestro medio rural«. En un contexto marcado por la despoblación y la crisis que atraviesan numerosas zonas agrarias, el Gobierno regional insistió en la necesidad de respaldar un modelo productivo que mantiene actividad económica y población en amplias áreas de Castilla-La Mancha.

El sector del toro bravo genera más de 400 millones de euros anuales en la región y sostiene alrededor de 10.000 empleos, la mayoría vinculados directamente al entorno rural. La actividad no sólo repercute en las explotaciones ganaderas, sino también en sectores asociados como la hostelería, el turismo o los servicios vinculados a las ferias y festejos taurinos.

Benítez destacó que estos sistemas productivos adquieren una relevancia especial «en un contexto como el actual», en referencia a los desafíos demográficos y económicos que afectan al campo español. La Junta defendió que la ganadería extensiva ligada al toro bravo contribuye además a preservar el paisaje y a mantener vivo el tejido económico de muchas comarcas.

Uno de los aspectos más destacados durante la jornada fue el papel de la dehesa como ecosistema ligado históricamente a la cría del toro bravo. El pastoreo extensivo favorece la biodiversidad, ayuda a prevenir incendios y permite una gestión sostenible del territorio. Desde el Ejecutivo autonómico recalcaron que la continuidad de estas explotaciones resulta clave para conservar uno de los ecosistemas más valiosos de Europa.

La provincia de Toledo concentra buena parte de esa actividad. De las 203 explotaciones de lidia existentes en Castilla-La Mancha, 78 se encuentran en territorio toledano, cerca del 40% del total regional. Además, la provincia lidera el censo de ganado bravo, con más de 9.000 cabezas de las más de 20.000 registradas en la comunidad autónoma.

El Gobierno castellanomanchego también reivindicó el peso cultural y social de la tauromaquia en la región. Castilla-La Mancha es la segunda comunidad con mayor número de escuelas taurinas y la única que dispone de un canal taurino específico, gratuito y en abierto, una apuesta con la que pretende reforzar la difusión y continuidad de la tradición taurina.

Durante la jornada, el Ejecutivo autonómico insistió en la necesidad de garantizar el futuro del sector frente a las amenazas políticas y culturales que afronta la tauromaquia en distintos puntos de España. Lydia Benítez defendió que el toro bravo representa «economía, medio ambiente y cultura» y reiteró el compromiso del Gobierno regional con un modelo que considera esencial para el futuro del medio rural.

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