
Los cinco inmigrantes de nacionalidad colombiana detenidos por su presunta participación en la paliza que dejó en coma a Adrián, un ecuatoriano de 39 años, han quedado en libertad con medidas cautelares tras comparecer ante el juzgado de guardia de Valencia. La magistrada de la plaza 17 de la Sección de Instrucción del Tribunal de Instancia ha adoptado la decisión mientras se recaban nuevas pruebas para determinar la intervención concreta de cada investigado, según informa Las Provincias.
La resolución ha provocado la indignación de Karina, pareja del herido, que continúa pendiente de su evolución en el hospital. «Mi marido está postrado en una cama y ellos libres por ahí», ha lamentado. Adrián presenta graves lesiones craneoencefálicas y una hemorragia interna en la cabeza. Aunque su pronóstico ha pasado de crítico a muy grave, permanece en coma y su estado sigue siendo preocupante.
Las grabaciones de las cámaras de seguridad de la zona serán fundamentales para aclarar cómo comenzó el enfrentamiento y quiénes participaron en los golpes. Las defensas sostienen que solo uno de los arrestados agredió a Adrián y que los otros cuatro se encontraban en el lugar sin intervenir. Esta versión contradice los testimonios recogidos por la Policía Nacional, cuya investigación apunta a un ataque colectivo en el que la víctima habría recibido patadas y golpes cuando ya estaba tendida e indefensa en el suelo.
Los cinco sospechosos fueron localizados durante la misma madrugada y arrestados por tentativa de homicidio y tentativa de robo con violencia. Uno de ellos estaba oculto debajo de una cama y presentaba restos de sangre, un indicio incorporado a las pesquisas. Permanecieron detenidos alrededor de 60 horas antes de declarar ante la jueza; algunos respondieron únicamente a las preguntas de sus abogados.
Según las fuentes consultadas por Las Provincias, los reconocimientos disponibles no permitían justificar el ingreso preventivo de los cinco. La magistrada también valoró su arraigo y, de acuerdo con el periódico, la evolución del herido. La Fiscalía había solicitado prisión provisional para uno de ellos, petición que tampoco fue aceptada. La libertad queda sujeta a comparecencias periódicas —semanales en algún caso— y a la retirada del pasaporte, según las medidas acordadas.
La agresión ocurrió hacia las 5.30 horas del pasado domingo, en una calle cercana a una discoteca latina del barrio valenciano de Zaidía. Adrián había salido con un amigo, que avisó a Karina de lo sucedido. Ella acudió de inmediato y encontró la zona acordonada, a pocas calles de la vivienda que comparte con su pareja. Sin poder acercarse, preguntó a los agentes si seguía vivo. Ahora reclama que se esclarezcan los hechos mientras espera que pueda recuperarse.