El Tribunal de Cuentas Europeo ha puesto en evidencia al Gobierno de Pedro Sánchez: España invierte de media 500 millones de euros menos que Grecia y Portugal en la lucha contra los incendios forestales, a pesar de ser uno de los países más golpeados cada verano por las llamas.
De los 559 millones de euros que la UE otorgó a España en el periodo analizado a través de los Fondos Estructurales y de Inversión, el Ejecutivo socialista apenas ha destinado 221 millones a la prevención y extinción de incendios. Un contraste alarmante con el compromiso de los países vecinos: Grecia invirtió 837 millones y Portugal 615 millones en el mismo periodo.
El informe denuncia además que la gestión de los fondos europeos en España es deficiente, con proyectos mal definidos y sin concreción en áreas clave como los cortafuegos o el mantenimiento forestal. Europa ha señalado especialmente a Galicia, donde las autoridades no han cumplido con la obligación de mantener cortafuegos cada tres años, limitándose a intervenir en menos de la mitad de las zonas críticas.
La situación es todavía más grave al considerar que este verano está siendo el más caluroso desde que existen registros, obligando a España a solicitar ayuda internacional para controlar los focos activos en León, Galicia, Extremadura o Zamora.
Mientras tanto, el Gobierno de Sánchez ha destinado recursos a otros ámbitos ideológicos, dejando sin la debida atención la prevención de incendios que cada año arrasan miles de hectáreas, ponen en riesgo a pueblos enteros y dejan a los agentes forestales y a la Guardia Civil trabajando en condiciones de precariedad.
Europa ya ha advertido que, de cara al próximo periodo presupuestario 2023-2027, será obligatorio que los fondos se destinen a nuevas infraestructuras contra incendios y mantenimiento de cortafuegos. Sin embargo, a día de hoy, España sigue rezagada, pagando con destrucción forestal y vidas humanas la negligencia de un Gobierno que ha preferido mirar hacia otro lado.