
Las cifras publicadas este viernes por Eurostat reflejan que la Unión Europea experimentó un nuevo descenso histórico de la natalidad en el año 2023. España tuvo la segunda tasa total de fertilidad más baja de toda la Unión Europea con tan sólo 1,12 nacimientos por mujer (sólo Malta registró una tasa más baja, 1,06).
En 2023, nacieron 3,67 millones de bebés en la Unión Europea, lo que supuso una disminución del 5,4% con respecto a los 3,88 millones de 2022. Se trata de la mayor disminución anual registrada desde 1961.
En términos medios, la UE alcanzó una tasa total de fertilidad de 1,38 hijos por mujer. Bulgaria fue el país con la tasa de fertilidad más alta (1,81), seguida de Francia (1,66) y Hungría (1,55).
La edad media de las mujeres de la UE para dar a luz por primera vez ha aumentado un año con respecto a 2013, alcanzando ya los 29,8 años. Frente a los 24,6 de Moldavia o los 26,7 de Georgia, España alcanza la edad media de los 31,1 e Irlanda los 31,6 años, la más alta de toda la UE.
Por otro lado, se pone de manifiesto que casi la mitad de los niños nacidos en la UE en 2023 nacieron de madres primerizas. En Luxemburgo la cifra de niños nacidos como primogénitos fue del 54,5%, Portugal 54,3%, Malta 54,1% y en España un 50,3%. Junto a ello, más de un tercio (35%) de todos los nacidos fueron de hijos segundos, alrededor de un octavo (12,3%) eran terceros hijos y sólo un 6,2% fueron de cuartos hijos o posteriores.
Reseñable es que en 2023, la proporción de niños nacidos de madres nacidas en el extranjero fue del 23%. El dato de Luxemburgo es el más destacable, ya que casi el 70% de los niños nacidos en Luxemburgo en 2023 eran de madres nacidas en el extranjero. La segunda proporción más alta de nacimientos de madres nacidas en el extranjero fue en Chipre, con un 41%. En Malta (36%), Austria (35%), Bélgica (34%), Alemania (32%) y España (31%) alrededor de un tercio de los niños nacieron de madres nacidas en el extranjero.