
Más de una decena de jóvenes vinculados al Sindicato de Estudiantes de los Países Catalanes (SEPC) han repintado este martes el mural separatista de la Plaza Cívica de la Universidad Autónoma de Barcelona (UAB), desafiando abiertamente una resolución judicial que obligaba a su retirada. La acción se produce apenas una semana después de que el rectorado cubriese el mensaje por mandato judicial.
El mural, que incluía el lema «independencia, socialismo y feminismo«, llevaba siete años siendo objeto de un proceso judicial impulsado por la entidad constitucionalista Impulso Ciudadano. En octubre de 2024, el juzgado contencioso-administrativo número 9 de Barcelona ordenó su retirada como medida cautelar firme, a la espera de sentencia definitiva. La universidad ejecutó la orden durante las vacaciones de Semana Santa, dentro del plazo establecido.
Sin embargo, la retirada apenas ha tenido efecto. Este martes, miembros del SEPC han iniciado su restauración, tal y como ya habían anunciado públicamente. Desde la organización independentista dejaron clara su posición la semana pasada: «No acatamos sentencias españolistas» y aseguraron que no iban a «recular».
El presidente de Impulso Ciudadano, Rafael Arenas, ha denunciado lo ocurrido y ha señalado la falta de reacción institucional. «Ante la pasividad de las autoridades académicas, se repinta el mural partidista que una orden judicial había ordenado cubrir», ha advertido. Además, ha alertado del deterioro del respeto a la legalidad: «Sin respeto a las normas de convivencia no hay paz, sino sometimiento«.
Desde la misma entidad han criticado que en la UAB se pueda actuar «en contra de una resolución judicial y a plena luz del día» sin consecuencias, lo que, a su juicio, evidencia la ausencia de neutralidad institucional en Cataluña y el continuo desafío a las resoluciones judiciales.
Por su parte, fuentes de la universidad habían advertido previamente de que, si el mural volvía a aparecer, sería eliminado de nuevo. No obstante, hasta el momento no se ha producido ninguna actuación inmediata tras el repintado.
El presidente de la asociación estudiantil constitucionalista S’ha Acabat!, Hugo Escarpa, también ha reaccionado con contundencia y ha asegurado en redes sociales que el mural «se volverá a eliminar, por las buenas o por las malas».
El episodio reabre el conflicto sobre la neutralidad política en los campus universitarios catalanes y sitúa de nuevo a la UAB en el centro de la polémica por el incumplimiento de resoluciones judiciales y la permisividad ante actos de carácter partidista en espacios públicos universitarios.