
El exsecretario de Organización del PSOE José Luis Ábalos llegó a justificar ante Ferraz hasta 800.000 euros en gastos, según confirman fuentes socialistas y de la investigación judicial abierta contra el exministro de Transportes de Pedro Sánchez. Durante años, esas facturas se mantuvieron ocultas en la sede socialista, pese a que ya en 2021 The Objective publicó que sus gastos mensuales podían alcanzar los 9.000 euros.
Los nuevos datos elevan la cifra a niveles mucho más graves: cerca de 27.000 euros al mes durante dos años y medio, justo en su etapa al frente de la Organización del PSOE. Según fuentes judiciales, esa cantidad desorbitada tendría su origen en comisiones ilegales pagadas por empresarios a cambio de adjudicaciones públicas, que Ábalos blanqueaba como aparentes gastos de representación. De este modo, el partido habría servido de herramienta para lavar dinero con la complicidad de dirigentes socialistas, mientras parte de las cantidades retornaban a Ferraz en forma de donaciones.
En el origen de esta operativa estuvo un acuerdo entre Ábalos y el gerente del PSOE, Mariano Moreno, persona afín a Adriana Lastra, que autorizaba gastos inflados para compensar las quejas del entonces número tres del partido. «Estoy harto de nombrar a altos cargos que cobran más que yo», repetía Ábalos, lo que motivó que se le permitiera justificar desembolsos que no le correspondían. Los tiques se entregaban a través de su hombre de confianza, Koldo García, quien presentaba hojas repletas de facturas de comidas, cenas y alojamientos.
En 2019, el exceso fue tal que se llegaron a presentar 9.000 euros en un solo mes, lo que obligó a varios dirigentes a advertir al propio Ábalos. Entre ellos, el entonces coordinador territorial del PSOE, Santos Cerdán, considerado su mano derecha. Con el tiempo, y según la investigación de la Guardia Civil, Cerdán no solo estaba al tanto, sino que participaba en un entramado criminal para cobrar comisiones del 20% en contratos públicos, actuando como testaferro de Ábalos y recibiendo informes diarios de Koldo García.
La investigación apunta a una presunta financiación ilegal del PSOE. El juez del Supremo Leopoldo Puente considera que existen indicios suficientes de que las mordidas en obra pública se transformaban en capital legalizado mediante gastos ficticios. Los fondos pasaban de la «caja B» a la «caja A» del partido a través de facturas de restaurantes o alojamientos presentadas como representación legítima.
Entre esas facturas destaca el restaurante madrileño La Tragantía, donde Ábalos, Koldo García y Víctor de Aldama eran clientes habituales y que servía como punto de encuentro con altos mandos de la Guardia Civil. Solo en julio de 2021 se abonaron más de 5.000 euros en ese local.
Para los investigadores, lo relevante no es solo el volumen, sino la trazabilidad que vincula a empresarios favorecidos por contratos con los gastos presentados en Ferraz. El sistema servía a un doble objetivo: blanquear dinero de comisiones ilegales y nutrir al PSOE de financiación extra fuera de la ley. El material incautado en registros a constructoras como Servinabar, Levantina, LIC y OPR, junto a las facturas presentadas por Ábalos entre 2017 y 2021, refuerza la tesis de que el partido no fue un mero espectador, sino parte activa del entramado.